sábado, 21 de enero de 2017

REEDUCARNOS



En mi opinión, la práctica totalidad de las personas que habitamos este mundo hemos sido educadas de un modo incorrecto, o de un modo incompleto, o de un modo que no fue imparcial y sensato del todo, o con unos principios con los que ya no estamos de acuerdo –tal vez nunca hemos estado de acuerdo con ellos- pero seguimos acatando inconscientemente.

O sea, que necesitamos reeducarnos.

Y esto es una tarea obligatoria.

Y, preferiblemente, que no se aplace más y se comience nada más terminar de leer este artículo.

Si nuestra educación no fue la correcta es muy posible que no sea nuestra responsabilidad, pero reeducarnos sí es nuestra responsabilidad.

Somos conscientes de que hay cosas nuestras que no nos convencen, cosas que no hacemos tal como nos gustaría hacerlas, comportamientos habituales que a veces no nos agradan, actitudes de las que nos avergonzamos, pensamientos que nos asustan…

Somos conscientes de que hay cosas nuestras que deberían ser de otro modo, que deberíamos cambiarlas, que deberíamos replantearnos para no repetirlas una y otra vez, que hacemos sin saber por qué o para qué, que nos dejan una sensación insatisfactoria de no ser realmente nosotros mismos, o que preferimos ocultar por temor o vergüenza…

La parte de la educación que no se refiere al comportamiento social, la que de verdad nos afecta a cómo nos comportamos en los asuntos importantes, está implantada en nuestro inconsciente lo que nos hace actuar de un modo inconsciente.

Ese es el problema. Que llevamos tanto tiempo actuando de acuerdo con esa educación que hemos acabado por creer que “es que soy así”, o nos hemos conformado con pensar que “esto a mi edad ya no tiene remedio”.

Y no es cierto. Uno no es así, y sí tiene remedio se tenga la edad que se tenga.

Siempre se está a tiempo de hacer cambios, siempre a tiempo de mejorar.

Cada persona tiene la responsabilidad de su propia vida y la obligación de hacer de ella una vida plena y satisfactoria.

Ante esto nadie debe desentenderse, ignorarlo, excusarse, negar esa responsabilidad, menospreciar la realidad, abandonar o abandonarse. Es una RESPONSABILIDAD con todo lo que ello implica.

La mente es un elemento pasivo que registra la información que se le da, y como al nacer uno tiene la mente vacía de este tipo de información, lo que le dan en su infancia como educación lo registra, se lo cree, y actúa en función de ello. Nuestra actuación exterior está condicionada por las instrucciones que están grabadas en el interior.

Así que conviene ponerse a la tarea de reeducar el inconsciente.

Hay que comenzar por comprender que uno no es, esencialmente, por su naturaleza y predisposiciones, quien está siendo –salvo increíbles excepciones-, sino que está siendo el que le han dicho que es y actúa en función de como le han dicho que es.

¿Cómo reeducar la mente?

En estados de meditación, o de relajación un poco profunda, se puede alcanzar un situación en la que uno contacta directamente con el inconsciente y puede hablarle y reeducarle.

En mi opinión, lo que funciona bien es mostrarle al inconsciente la verdad de la cosas, la realidad de lo que es uno mismo y de quién es uno mismo, o sea, no el que los educadores crearon, sino el que uno ha ido descubriendo y formando a lo largo de las experiencias de su vida, el que uno ha comprobado y decidido que es porque realmente se siente de acuerdo con él.

Se trata de convencer al inconsciente de esta realidad actual lo mismo que en su momento los educadores le inculcaron otra información como verdad.

Se trata de ir descubriendo y conociendo quién es uno, y se trata de actuar y mostrarse siempre como es uno. Y que todo uno, todas las partes que lo componen acepten la nueva situación y la nueva visión de las cosas, y que actúen en función de esta verdad.

Ahí está la clave.

Averigua quién y cómo eres realmente, y sé tú mismo.

No el “tú mismo” que te han dicho que eres, sino el que realmente eres. Y tu tarea es averiguarlo – primero - y serlo – después-.

Te dejo con tus reflexiones…

Francisco De Sales
buscandome.es

viernes, 20 de enero de 2017

LA INTEGRIDAD EN EL DESARROLLO PERSONAL



En mi opinión, el Ser Humano es, en su esencia y por naturaleza, un Ser Íntegro.

Íntegro significa “que no carece de ninguna de sus partes”.

Considero que ya a todos nos falta alguna parte, que todos hemos ido perdiendo algunas por el camino, o nos las han anulado nuestros educadores, o hemos ido renunciando a ellas por las circunstancias que nos ha tocado vivir –o que nos hemos propuesto vivir-, o nos las usamos -que es lo mismo que no tenerlas-, o que es incluso peor que no tenerlas.

El Ser Humano es una Unidad –indisoluble-, aunque nos empeñemos en dividirnos en diferentes partes para comprendernos mejor. Decimos que somos cuerpo, mente, alma o espíritu, energía, conciencia, divinidad, etc., pero en realidad somos -nada más y nada menos-, Seres Humanos. Una sola cosa que parece una amalgama de varias cosas.

Pero, y sólo para que se comprenda más fácilmente, vamos a imaginar que constamos de varias partes diferentes.

Si no estamos utilizando nuestra espiritualidad –por ejemplo-, si no la tenemos activada, ya no estamos íntegros.

Si hemos perdido o no usamos nuestra espontaneidad, nuestra energía, nuestra voluntad, nuestro enojo cuando es necesario, nuestras opiniones, nuestra afirmación como personas, nuestros sentimientos o emociones… no estamos siendo y mostrándonos íntegros.



Ser Uno Mismo –lo que somos en esencia- se propone pues como un afianzamiento de quienes somos y como somos en realidad, dejando a un lado -y procurando no permitir que nos afecte- a ese personaje que nos han obligado a crear, que no está completo porque ha renunciado a alguna de sus partes, y que no es puro porque ha incorporado diferentes personalidades que no son propias, y ha renunciado –porque le han obligado a renunciar- a ser él mismo. O porque nunca ha llegado a saber quién es él mismo.

Nos han roto o nos hemos roto, han o hemos descompuesto nuestras partes para moldearlas al gusto ajeno, nos han o nos hemos cambiado pensamientos y deseos, han o hemos mutilado nuestra capacidad de expresión natural. 

Es conveniente buscar con ahínco dónde puede haber fragmentos nuestros –de nuestro Yo Verdadero- para recogerlos y reintegrarlos en nuestro Ser Humano Completo. (Integrar: dicho de diversas personas o cosas: constituir un todo. Aunar, fusionar dos o más conceptos divergentes entre sí en una sola cosa que las sintetice.)

Cuando uno se integra del todo, se convierte en íntegro, e inevitablemente surge y se instala en la persona la otra acepción del significado de  la palabra íntegro: “Dicho de una persona: recta, proba, intachable”.

Y esa ha de ser nuestra aspiración.

El Ser Humano es, en esencia y por naturaleza, bueno, honrado, amador, y tiene las suficientes cualidades como para que cada uno se sienta orgulloso o satisfecho de sí mismo.

Reencontrarnos en nuestra esencia, recomponernos, hacernos íntegros, es una de las nobles y satisfactorias tareas que nos propone en este momento la vida.

Y que cada uno valore lo que se pierde si no lo hace.

Te dejo con tus reflexiones…


Francisco De Sales
buscandome.es

jueves, 19 de enero de 2017

3 ejercicios de respiración para relajarse en 10 minutos


La respiración es uno de esos procesos que realizamos de forma completamente automática, sin prestarle atención. Sin embargo, se trata de una función que podemos controlar y que tiene un impacto enorme sobre nuestro metabolismo y psiquis. De hecho, cuando respiramos profundamente, de forma acompasada, podemos regular el ritmo cardíaco, disminuir la presión arterial y promover una sensación de calma y bienestar que disminuya la ansiedad y el estrés. 

Sin embargo, respirar bien no es tan fácil como parece, sobre todo porque llevamos años respirando mal. La mayoría de nosotros respiramos de forma superficial, no tomamos demasiado aire y lo expulsamos inmediatamente. La buena noticia es que podemos aprender a respirar mejor con sencillas técnicas de respiración que puedes aplicar en cualquier lugar, para reencontrar la calma cada vez que lo necesites.

1. Samavritti Pranayama (Respiración equitativa)


¿Para qué sirve? Es una técnica sencilla pero muy eficaz para calmar la mente, aumentar la concentración, oxigenar el cuerpo y fortalecer los músculos involucrados en la respiración. 

¿Cómo se hace? Para empezar, siéntate con la espalda erguida y cierra los ojos. Respira profundamente durante un par de minutos, sin preocuparte por la técnica. Luego, inspira contando mentalmente hasta 3, retén el aire en los pulmones contando hasta 3, expira contando siempre hasta 3 y mantén los pulmones vacíos contando hasta 3. Lo más importante es mantener el mismo tiempo para las cuatro fases, por lo que si al inicio no puedes llegar hasta tres, hazlo solo hasta dos, poco a poco podrás ir aumentando el tiempo, pero sin forzarte demasiado.

¿Cuándo funciona mejor? En cualquier momento y en cualquier lugar, aunque es una técnica muy eficaz antes de acostarse. De hecho, si tienes problemas para dormir, se trata de un ejercicio de relajación perfecto ya que el clásico truco de contar ovejas podría distraerte demasiado de tu objetivo.

2. Respiración abdominal o diafragmática


¿Para qué sirve? Este ejercicio de respiración se basa en el movimiento del diafragma, que al bajar hacia el vientre succiona aire a los pulmones y al subir expulsa el aire hacia estos. De hecho, se denomina respiración abdominal porque cuando el diafragma baja, empuja los órganos del abdomen y este se hincha. Esta técnica de respiración estimula la oxigenación de la sangre, masajea los músculos abdominales, ayuda al tránsito intestinal y es muy relajante. 

¿Cómo se hace? Acuéstate boca arriba y coloca una mano en el pecho y la otra sobre el vientre. Expulsa el aire dando pequeños suspiros, para eliminar el aire residual de los pulmones. Ahora inspira profundamente por la nariz, llevando el aire hacia el abdomen, como si quisieras empujar la mano que has colocado sobre este. Retén el aire durante unos segundos y luego expúlsalo relajando el vientre, sentirás como tu mano baja. Quédate unos segundos con los pulmones vacíos, sintiendo cómo te relajas, y cuando sientas nuevamente el impulso de inspirar, hazlo profunda y lentamente. La meta de la respiración diafragmática es hacer 10 respiraciones lentas profundas por minuto, durante 10 minutos cada día.

¿Cuándo funciona mejor? Este ejercicio de respiración es muy eficaz para lidiar con las situaciones estresantes ya que cuando tengas práctica, no necesitarás estar acostado, puedes hacerlo sentado o incluso de pie.

3. Nadi Shodhana (Respiración alterna equilibrante)


¿Para qué sirve? Este ejercicio de respiración es ideal para generar un estado de calma y bienestar. También equilibra ambos hemisferios del cerebro, nos libera de las tensiones cotidianas, alivia la fatiga y desbloquea la energía de los canales energéticos del cuerpo. 

¿Cómo se hace? Siéntate con la columna recta y los hombros relajados. Coloca la punta del dedo índice y del dedo del medio de tu mano derecha entre las cejas, el dedo anular y el meñique en la fosa nasal izquierda, y el pulgar, en la fosa nasal derecha. El anular y el meñique se usan para abrir o cerrar la fosa nasal izquierda y el pulgar para la fosa nasal derecha. Presiona el pulgar sobre la fosa nasal derecha y exhala suavemente a través de la fosa nasal izquierda. Ahora respira por la fosa nasal izquierda y luego presiona suavemente la misma con los dedos anular y meñique. Retira el pulgar derecho de la fosa nasal derecha y exhala por esta. Inhala desde la fosa nasal derecha y exhala desde la izquierda. Así habrás completado una ronda completa. Ahora continúa inhalando y exhalando alternando las fosas nasales. Lo ideal es que completes nueve rondas. 

¿Cuándo mejor funciona? Cuando necesitas una dosis extra de energía, por lo que no se recomienda su práctica antes de acostarte. De hecho se trata de una técnica para desbloquear la energía y aumentar el nivel de concentración y actividad. Es el equivalente a beber una taza de café.

Como se trata de un ejercicio de respiración más complejo, añado un pequeño vídeo donde se muestra la técnica. Aunque una vez que la domines, verás que en realidad es muy simple.


https://www.youtube.com/watch?v=Xbbr6Udg1UA

Psicología/Jennifer Delgado
http://www.rinconpsicologia.com/