jueves, 8 de marzo de 2018

CÓMO COMUNICARNOS CON EL SUBCONSCIENTE


Nuestra mente subconsciente es la que se encarga de todas las sucesiones vitales de nuestro cuerpo y guarda recuerdos toda la vida.
Quien puede llevarnos al éxito o al fracaso es el subconsciente, según el condicionamiento al que le sometamos.
Muchas veces nuestra mente nos para y no nos deja avanzar cuando tenemos muchas ganas de conseguir alcanzar alguna meta. Se puede manifestar de diferentes maneras, por ejemplo: pereza, incertidumbre,  dolor de cabeza, estrés, etc…
Se puede estar en armonía con nuestra mente subconsciente simplemente creando una firme comunicación con ella.
Aquellos quienes tienen menos control sobre su mente, son quienes tienen las vidas más complicadas. Y exactamente igual, pero al contrario, quien consigue controlar su mente determina y adapta su vida de un modo bastante más seguro.
Aunque la verdad es que comunicarnos con nuestra mente no es tarea fácil. Estamos hablando de de entrar en contacto con nuestra memoria y con esa mente que, en momentos complicados, es quien decide.
Muchas veces no valoramos el poder que tenemos. Hay mucha gente que no saben que la sabiduría emotiva la llevamos en el ADN y que podemos acceder a ella siempre que queramos.
Es en el momento en que aprovechamos esta sabiduría cuando empezamos a construir una vida mejor que se constituye en decisiones extraordinarias. Aprovechando la infinita sabiduría de nuestro subconsciente, estaremos dispuestos para actuar en todo lo que nuestra mente nos permita razonar.
Seguro que alguna vez te ha pasado que has predecido exactamente algo que sucedería en un momento concreto, como si pudieras ver el futuro o se tratase de magia.
Realmente no hay nada oculto en ello, al igual que tampoco hay magia lo que sucede es que tu mente se basa en tus recuerdos y experiencias, con lo que razona lo más lógico que se supone que va a ocurrir.
Igualmente lo hace frente a dos posibles opciones, tu mente escoge la más adecuada para ti en ese momento. Lo importante es que le demos la oportunidad de formar parte de nuestra vida. Mucha gente solemos silenciar nuestra mente y la planteamos con negatividad… GRAN ERROR!!
CREANDO COMUNICACIÓN
Cuando dormimos nuestra mente subconsciente empieza a actuar, sin escrúpulo de nuestra mente consciente. De día funciona la mente consciente pero descansa de noche. Es decir, que si quieres ponerla a trabajar, debes hacerlo en tu sueño de la noche.
Para conseguirlo escribe en un papel lo que anhelas en la vida, no importa lo difícil que pueda parecer. A continuación, cada noche antes de dormir léelo unas cuantas veces y duérmete pensando en ello.
Tu mente subconsciente estará completamente considerando y esforzándose en conseguir opciones, soluciones y determinaciones que tomarás para conseguir hacer realidad tu deseo. Cuanto más lo sientas, será más fácil para que actúes.
También es muy importante ser positivos. Mucha gente son muy duros consigo mismos y eso solamente lastima a la persona. Cosas como. “soy tonto” o “ no podré hacerlo” hay que erradicarlas y cambiar ese lenguaje por otro más positivo. Solamente así conseguirás tener una vida más agradable.
Investigadores y científicos han comprobado que existe la mente subconsciente y que está continuamente trabajando para poder mantener las funciones vitales. También demostraron que según nuestros pensamientos dominantes, así se definirán los resultados que tengamos en la vida producto de nuestros actos.
Simplemente se trata de explotar el poder que tenemos dentro. ¿Sabes de algún otro método?
Vanessa Arjona, experta en desarrollo personal

Fuente: Vive sana
http://www.shurya.com

miércoles, 7 de marzo de 2018

La dieta que cuida tu corazón

Para obtener realmente una vida saludable tienes que reconsiderar ampliamente lo que significa “alimentar” el corazón. Los buenos alimentos son importantes, sí, pero también lo son los nutrientes emocionales y espirituales.



Para ello se recomienda practicar yoga, contemplar la belleza de la naturaleza, escuchar música, disfrutar de la compañía de familiares y amigos, meditar y dedicar tiempo a lo que realmente te gusta.
En cuanto a una dieta cardiosaludable propiamente dicha, ha de ser muy colorida, incluyendo frutas y verduras (lo ideal son nueve piezas/porciones al día).
Cada vez existe más investigación sobre las bondades de los fitonutrientes, como el licopeno o el resveratrol. Pero lo que no se sabe es que son más beneficiosos cuando trabajan juntos; existe una sinergia entre estas sustancias que las hace inigualables para la salud. Tenlo en cuenta a la hora de planificar tu dieta semanal.
Estos son algunos de los mejores alimentos a incluir en nuestras ingestas diarias:
  1. Zumo de granada
    Además del vino tinto y el té, la bebida más saludable para el corazón, según se sabe hoy, es el zumo de granada. Fuente de poderosos antioxidantes como los polifenoles, taninos y antocianinas, el zumo de granada ayuda a prevenir la obstrucción de las arterias y a tratar los casos ya declarados. Además, un estudio recientemente publicado en el American Journal of Cardiology desveló que los participantes que bebieron un vaso de zumo de granada al día durante tres meses experimentaron un aumento del 17% de flujo sanguíneo en el corazón.
  2. Nueces
    Ricas en ácido alfa-linoico, las nueces son una deliciosa fuente vegetariana de ácidos grasos Omega 3. Un reciente estudio publicado en The Journal Nutrition descubrió que la ingesta de 120 gr (unas 10 nueces enteras) al día ayuda a reducir el colesterol malo y los niveles en sangre de la proteína C-reactiva, un agente inflamatorio asociado con un aumento en el riesgo de las enfermedades cardiacas (pero ojo quien deba restringir las calorías).
  3. Judías
    Las judías secas, legumbres bastante infravaloradas, son ricas en fibra soluble, proteínas y una buena fuente de todo tipo de fitonutrientes. Las lentejas, garbanzos, frijoles y judías pintas son una buena elección. Estas últimas en particular son ricas en fibra, lo que reduce el colesterol malo (una taza de judías cocidas contiene 13,4 gr de fibra). Las judías también se encuentran entre las mejores fuentes alimenticias de folato, una vitamina B que reduce los niveles en sangre de homocisteína, un conocido factor de riesgo.
  4. Aguacates
    Uno de los alimentos más saludables para el corazón, pues son una gran fuente de ácido oleico, una grasa monoinsaturada que es particularmente conveniente para aumentar los niveles de colesterol bueno. Un reciente estudio descubrió que los niveles de este tipo de colesterol aumentaba un 11 por ciento tras solo siete días de ingesta de aguacates en la dieta. Los aguacates son ricos en nutrientes amigos del corazón: potasio, que ayuda a mantener baja la tensión; ácido fólico, que reduce los niveles de homocisteína en sangre; y micronutrientes llamados beta-sitosteroles, que colaboran a bloquear la absorción del colesterol malo en el intestino grueso. Un inconveniente: los aguacates también son ricos en calorías (una pieza grande contiene unas 330 calorías y 28 gr de grasa). Como el aumento excesivo de la masa corporal incrementa el riesgo cardiaco, come aguacates con moderación.
  5. Cebollas 
    Son una buena fuente de flavonoides: quercetina, un antioxidante que también se encuentra presente en el vino tinto y en el té. La quercetina evita la oxidación del colesterol malo, mientras aumenta los niveles del bueno: un estudio ha demostrado que el zumo de una cebolla amarilla al día puede aumentar los niveles del colesterol bueno en un 30 por ciento. (Las cebollas blancas también pueden ser beneficiosas, pero las rojas no afectan a los niveles del colesterol bueno). Además, el sulfuro de algunos de los componentes de las cebollas también protege contra el cáncer.
  6. Copos de avena
    Quizás se traten de la mejor fuente de betaglucanos, un tipo de fibra soluble que puede disminuir el colesterol malo luchando contra él en el tracto digestivo y evitando que se absorba en el torrente sanguíneo. No existen pruebas de que los copos de avena industriales para el desayuno ofrezcan los mismos beneficios. La cebada también es una gran fuente de betaglucanos.
  7. Soja
    Se recomienda una porción al día de soja “entera” (alimentos que contienen de forma natural más de 3 gr de grasa por porción), como el tofu o la leche de soja. Se ha descubierto que la soja reduce el colesterol malo mientras que aumenta los niveles del bueno. Pero no existen pruebas de que las proteínas de soja extraídas de la planta sean beneficiosas. En su estado natural –opinan los expertos- la soja es beneficiosa, pero no necesariamente lo son los componentes de los brotes de soja añadidos a otros alimentos.

    Ensalada de nueces y vinagreta de granada

    El hinojo, las endivias y las naranjas forman un sabroso conjunto de antioxidantes y omega 3.
    Ingredientes para la vinagreta de granada:
    • ¼ de taza de aceite de oliva
    • ¼ de taza de vinagre de vino tinto
    • ½ de taza de zumo de granada
    • 2 cucharadas de cebolletas bien troceadas
    • 1 cucharada de zumo de naranja
    • 1 cucharada de azúcar morena o edulcorante
    • ¼ de cucharadita de sal
    Preparación:
    Mezcla todos los ingredientes en un procesador de alimentos o en la batidora. Mantén a temperatura ambiente durante al menos una hora o refrigera hasta 2 días antes de servir.
    Ingredientes para la ensalada cítrica de nueces tostadas:
    • ¾ de taza de nueces troceadas
    • Medio bulbo de hinojo
    • 250 gr de endivias
    • 2 naranjas
    Preparación:
    1. Precalienta el horno a 120º C. Coloca las nueces sobre una bandeja sin engrasar y hornea durante 7 o 10 minutos, hasta que estén calientes y doradas pero no quemadas. Reserva.
    2. Lava y trocea el hinojo y corta el bulbo en cuartos. Trocea el hinojo todo lo que puedas.
    3. Separa las hojas de la envidia cortándolas desde su base. Lava y seca.
    4. Utilizando un cuchillo de lámina afilada, pela las naranjas. Separa los gajos y retira todas las membranas.
    5. Coloca el hinojo, las endivias y las naranjas en un recipiente para ensaladas. Remueve la vinagreta y vierte poco a poco la mitad sobre la ensalada. Coloca las nueces encima y sirve.
http://www.yogaenred.com

martes, 6 de marzo de 2018

Así resuelven los conflictos las personas asertivas


Las personas asertivas no son sumisas ni serviles, ni tampoco hacen uso de la arrogancia narcisista o irrespetuosa. Un hecho que sin duda les caracteriza es su solvencia a la hora de resolver conflictos y diferencias. Son perfiles hábiles para defender sus derechos, originales a la hora de aliviar tensiones y resolver malentendidos con la serenidad de quien controla bien sus emociones.
Todos sabemos que la asertividad es al fin y al cabo, ese ingrediente esencial capaz de mejorar nuestro estilo de comunicación y la calidad de nuestras relaciones. Lo tenemos claro, sin embargo, a menudo nos falta agilidad, energía y solvencia en esta estrategia que lo queramos o no, no nos viene de fábrica.
      ► Ni sumisión ni agresión, solo asertividad.
                                                            Walter Riso
A muchos de nosotros nos cuesta un poco ser coherentes entre lo que pensamos y aquello que hacemos. Poco a poco vamos almacenando tanta frustración y malestar que en un momento dado, acabamos reaccionando del peor modo posible. La asertividad es ante todo un ejercicio de dignidad personal que debe actuar siempre como engranaje en cualquier escenario de nuestras vidas.
Uno de ellos, quizá uno de los más importantes, es el campo de los conflictos relacionales. Ya sea a nivel laboral o personal, siempre hay algún momento del día, de la semana o del mes en el que nos vemos obligados a defender territorios, opiniones e incluso nuestra propia identidad. 
Saber manejar estos instantes sin caer en el servilismo o en la agresión verbal es algo prioritario.


7 claves que usan las personas asertivas para resolver 

los conflictos

Miedo a herir a los demás, a no saber expresar nuestro enfado o desacuerdo sin caer en la ofensa o el reproche afilado, temor a no tener recursos para deshacernos de los hilos de la manipulación… Podríamos dar más ejemplos de toda esa arquitectura desgastante que erosiona nuestra autoestima cuando no logramos ser asertivos, ágiles a la hora de reaccionar y de defender nuestros derechos.
Cabe decir que no es fácil lograrlo de un día para otro, sin embargo, lo que sí debemos tener claro es que estos recursos se aprenden, se entrenan y se aplican con efectividad a medida que los vamos comprendiendo. Veamos a continuación qué estrategias utilizan las personas asertivas para afrontar los conflictos cotidianos.

1. Las personas asertivas tienen una razón de ser

Podríamos llamarlo dignidad, autoestima o amor propio. Todos nosotros debemos tener muy claro qué es aquello que nos es imprescindible, eso que debemos proteger a viento y marea, lo que nos define, lo que es nuestra razón de ser y que nadie debe vulnerar.
Tenemos nuestros valores, esos que nadie debe pisotear. Disponemos de una historia, un tejido personal que ninguna otra persona debe atacar o ridiculizar. Tenemos derecho a tener opiniones, pasiones, a defender ideas, a ser libres, a actuar de acuerdo a nuestra identidad sin hacer daño a nadie... Cada una de estas dimensiones son nuestros motivos, nuestras razones de ser.

2. Hablar en primera persona sin miedo

A menudo, tenemos cierto temor a ese pronombre personal que recoge nuestra esencia, razón de ser y voluntad. “Yo pienso, yo creo, yo opino, yo necesito”….
  • Cuando las personas asertivas resuelven sus conflictos no temen hacer uso de ese pronombre, no lo esconden ni lo diluyen. Por ello, y como ejemplo, no dudan en empezar sus frases del siguiente modo: “Yo me siento dolido, y aunque entiendo tu posición, debes entender que a mí me ofenda tu actitud porque no has respetado mis derechos, porque pienso que las cosas pueden arreglarse entre tú y yo hablándonos con más sinceridad y respeto…”

3. No se van por las ramas, describen el comportamiento 

dañino o el problema central

A la hora de resolver discrepancias, de gestionar conflictos o malentendidos, lo último que debemos hacer es irnos por las ramas haciendo acusaciones, utilizando reproches o enfatizando en exclusiva lo mal que nos sentimos.
Hay que ser directos, concisos y constructivos como las personas asertivas. Para ello debemos centrarnos en el nudo del problema: “yo me siento decepcionado porque no has tenido en cuenta mi opinión. Pienso que si somos un equipo es necesario que me comuniques las cosas”.

4. Las personas asertivas hacen solicitudes claras y directas

La comunicación efectiva, esa que hace uso de la asertividad, sabe que para resolver conflictos es necesario hacer solicitudes, esas que propician una buena resolución y que nos guían hacia un acuerdo.
Así, algo que debemos tener claro sobre la asertividad es que no basta solo con decir cómo nos sentimos. Es necesario también que orientemos el diálogo o la discusión hacia un fin constructivo. Por ejemplo:
  • “No me gusta que me griten, me hace sentir mal. La próxima vez utiliza un tono menos agresivo, una voz normal con la que comunicarme las cosas”.
  • “Me siento decepcionado porque no me has informado de tu idea. Te pido que en próximas ocasiones me tengas en cuenta para que entre todos, lleguemos a alcanzar mejores proyectos”.

5. Aceptar que en ocasiones puede no existir acuerdo

Las personas asertivas saben y entienden que en materia de conflictos o malentendidos, no siempre se llega a un fin o a un acuerdo entre ambas partes. A menudo, las diferencias se quedan ahí, separando dos posiciones, dos actitudes, dos comportamientos.
Que esto sea así no debe desesperarnos, ni enfadarnos aún más. La buena gestión emocional de las personas asertivas en estos casos les permite aceptar este tipo de situaciones. Al fin y al cabo, las personas no estamos obligadas a estar de acuerdo en todo, a ver las cosas desde la misma óptica. La clave está en saber respetar las perspectivas ajenas.
Si un conflicto no termina bien y la persona que tenemos delante no argumenta, ni atiende, ni propone y se limita a ofender y a intensificar aún más las emociones negativas, lo mejor es poner distancia. Esto es algo que tienen claro las personas asertivas y por ello, lejos de caer en una dinámica sin sentido, lo ideal es mantener la calma y alejarnos.
A menudo suele decirse eso de que la asertividad es el punto intermedio entre quien se arrodilla y entre quien aplasta a su interlocutor. Las personas asertivas se mueven en esa esfera de quien día a día se conoce un poco mejor y es más hábil para defenderse sin agredir y quien además, gana en ingenio para resolver de manera efectiva los problemas cotidianos.

Psicología/Valeria Sabater
https://lamenteesmaravillosa.com