martes, 11 de julio de 2017

CÓMO AYUDA LA MEDITACIÓN A QUE TU SISTEMA INMUNITARIO HAGA SU TRABAJO


Tu sistema inmunitario es uno de los aspectos más cruciales y fascinantes de la conexión mente-cuerpo.
Durante mucho tiempo, la capacidad de las células inmunitarias para atacar a organismos de enfermedades invasivas se consideró puramente física, aunque el mecanismo no se entendía del todo.
 
Luego, en la década de 1980, se descubrió que el sistema inmunitario es muy inteligente, y se le comenzó a conocer como “un cerebro flotante” por la capacidad de las células inmunitarias de participar en los mensajes químicos enviados por el cerebro hacia todo el cuerpo. Esto significa que tus pensamientos, estados de ánimo, sensaciones y expectativas se transmiten a tus células inmunitarias. Cuando meditas, estos mensajes cambian de maneras importantes.
 
Considera estos hallazgos científicos que ofrecen buenas noticias para cualquiera que medita:
 

• Puesto que tu sistema inmunitario responde a los pensamientos tanto positivos como negativos, la meditación crea un ambiente mental positivo para que el sistema inmunitario florezca. Este estudio mostró una reducción en la expresión genética que promueve la inflamación en adultos mayores.
• Un estudio de la UCLA mostró que los pacientes con VIH que practican la meditación atenta hacen más lenta la reducción de su conteo de células CD-4. Estas son las células inmunitarias asociadas con la propagación del virus.
• La meditación eleva los anticuerpos. Un estudio reciente confirmó que, después de haber recibido entrenamiento de meditación durante ocho semanas, 48 trabajadores de biotecnología tenían niveles significativamente más altos de anticuerpos que el grupo de referencia (colegas que no meditaban), así como niveles más altos que antes de comenzar el estudio.
• La meditación estimula la función cerebral del sistema inmunitario. La meditación atenta ha mostrado incrementos en la actividad eléctrica del córtex prefrontal, la zona anterior derecha de la ínsula, y el hipocampo derecho, todos ellos partes que controlan las emociones positivas, la conciencia y la ansiedad. También son las áreas del cerebro que actúan como centro de control de tu sistema inmunitario. Cuando se estimulan, hacen que el sistema inmunitario funcione de manera más eficaz.
 
Estos hallazgos dejan claro un mensaje: tu respuesta a posibles enfermedades, dependiente del sistema inmunitario, mejora con la meditación. Esto va de la mano con otro mensaje importante: la susceptibilidad a trastornos crónicos, como la diabetes tipo II, la obesidad, las cardiopatías y la hipertensión, condiciones que no se derivan de microbios invasores, también se reduce a través de la meditación. La totalidad del sistema mente-cuerpo llega a un estado natural de equilibrio, la clave de lo que he llamado salud elevada.
 
La ciencia médica procede a partir de hallazgos que proporcionan datos confiables, y en el Chopra Center apoyamos activamente tales investigaciones. Sin embargo, tu estilo de vida no es un experimento científico, por supuesto, entonces ¿qué tipo de programa que se enfoque específicamente en la prevención de enfermedades puedes adoptar, en particular durante el invierno?
 

1. Sigue con tu práctica normal de meditación en la mañana y en la noche.
2. Reduce y evita el estrés, puesto que el sistema inmunitario se pone fácilmente en riesgo ante las oleadas de hormonas relacionadas con el estrés.
3. Considera seriamente los estresantes crónicos de bajo nivel que puedes tener en casa o el trabajo. No estás ayudando al estado de tu sistema inmunitario tolerando un constante estrés “poco importante”.
4. Duerme bien, pues esto está directamente conectado con la función cerebral y los niveles hormonales.
5. Lávate las manos varias veces al día, y siempre después de tener contacto directo con la piel de otra persona. Los doctores que se aseguran de lavarse las manos después de ver a cada paciente reducen las infecciones de hospital en más de un 50 por ciento.
 
Incrementa el efecto de estos pasos básicos siguiendo también recomendaciones ayurvédicas para esta estación. La sabiduría antigua del Ayurveda es especialmente apropiada para darse cuenta de cómo los alimentos, las hierbas, los masajes y otras de sus aplicaciones conducen a un equilibrio perfecto. Al centro, sin embargo, está la meditación: la forma más importante y poderosa de fortalecer todos los aspectos de la conexión mente-cuerpo.
 

Dr. Deepak Chopra
https://choprameditacion.com

lunes, 10 de julio de 2017

La Urgencia de la Transformación


Cuando una forma individual de vida ―o una especie― se enfrenta a una crisis radical, cuando el antiguo modo de estar en el mundo, de interactuar con los demás y con el reino de la naturaleza ya no funciona, cuando la supervivencia se ve amenazada por problemas que parecen insuperables, o bien muere o se extingue, o bien se alza por encima de las limitaciones de su condición mediante un salto evolutivo.

Se cree que las primeras formas de vida de este planeta evolucionaron en el mar. Cuando todavía no existían animales en tierra firme, el mar estaba ya rebosante de vida. Entonces, en cierto momento, una de las criaturas marinas empezó a aventurarse en la tierra seca. Puede que al principio se arrastrara unos pocos centímetros y después, agotada por el enorme tirón gravitatorio del planeta, regresara al agua, donde la gravedad es casi inexistente y donde podía vivir con mucha más facilidad. Y después lo volvió a intentar, una y otra vez, y al cabo de mucho tiempo se adaptó a vivir en la tierra, le crecieron patas en lugar de aletas, pulmones en lugar de branquias. Parece improbable que una especie se aventure en un ambiente tan ajeno y experimente una transformación evolutiva a menos que se vea obligada a hacerlo por alguna situación de crisis. Puede que una extensa zona de mar quedara aislada del océano principal, y que el agua fuera retrocediendo poco a poco durante miles de años y obligara a los peces a abandonar su hábitat y evolucionar.

Responder a una crisis radical que pone en peligro nuestra supervivencia: ese es ahora el reto al que se enfrenta la humanidad. La disfunción de la mente humana centrada en el ego, reconocida hace ya más de 2.500 años por los antiguos maestros y ahora magnificada por la ciencia y la tecnología, está poniendo en peligro por primera vez la supervivencia del planeta. Hasta hace muy poco, la transformación de la conciencia humana ―también planteada por los antiguos maestros― no era más que una posibilidad, reconocida por unos pocos individuos aquí y allá, independientemente de sus marcos culturales o religiosos. No se dio un florecimiento general de la conciencia humana porque todavía no era imperativo.

Una parte importante de la población mundial se dará cuenta muy pronto, si no se ha dado cuenta ya, de que la humanidad se enfrenta a una disyuntiva tajante: evolucionar o morir. Un porcentaje de la humanidad todavía relativamente pequeño, pero en rápido crecimiento, está experimentando ya en su interior la descomposición de los viejos patrones mentales del ego y la emergencia de una nueva dimensión de conciencia.

Lo que está surgiendo ahora no es un nuevo sistema de creencias, una nueva religión, ideología espiritual o mitología. Estamos llegando al final, no solo de las mitologías, sino también de las ideologías y los sistemas de creencias. El cambio va más allá del contenido de tu mente, más allá de tus pensamientos. De hecho, la parte esencial de la nueva conciencia es la trascendencia del pensamiento, la nueva capacidad de elevarse por encima del pensamiento, de hacer realidad una dimensión dentro de ti mismo que es infinitamente más vasta que el pensamiento. Entonces, ya no derivas tu identidad, tu sentido de quién eres, del incesante flujo de pensamiento que en la vieja conciencia creías que eras tú. Qué liberación, darse cuenta de que no somos "esa voz en la cabeza". Pero entonces, ¿quién soy? El que observa eso. La conciencia que es anterior al pensamiento, el espacio en el que tiene lugar el pensamiento (o la emoción, o la percepción sensorial).

El ego no es más que esto; la identificación con la forma, lo que básicamente significa formas de pensamiento. Si el mal tiene alguna realidad ―y tiene una realidad relativa, no absoluta―, esta es también su definición: la completa identificación con la forma, formas físicas, formas de pensar, formas emocionales. El resultado es una total inconsciencia de nuestra conexión con el todo, de nuestra unidad intrínseca con todos los "otros" y también con la Fuente. Este olvido es el pecado original, el sufrimiento, el autoengaño. Cuando esta falsa ilusión de ser algo completamente aparte sirve de base y gobierna todo lo que pensamos, decimos y hacemos, ¿qué clase de mundo estamos creando? Para encontrar la respuesta, observa cómo se relacionan los humanos unos con otros, lee un libro de historia o mira los telediarios.

Si las estructuras de la mente humana permanecen inalteradas, siempre acabaremos recreando básicamente el mismo mundo, los mismos males, la misma disfunción.

Un nuevo cielo y una nueva tierra
La inspiración para el título de este libro vino de una profecía de la Biblia que ahora parece más aplicable que en ningún otro momento de la historia humana. Aparece tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, y habla del hundimiento del orden mundial existente y el surgimiento de "un nuevo cielo y una nueva tierra". Aquí tenemos que comprender que el cielo no es un lugar físico, sino que se refiere al reino interior de la conciencia. Este es el significado esotérico de la palabra, y también es el significado que tiene en las enseñanzas de Jesús. La tierra, por su parte, es la manifestación externa con forma, que siempre es un reflejo de lo interior. La conciencia humana colectiva y la vida en nuestro planeta están intrínsecamente conectadas. "Un nuevo cielo" es la emergencia de un estado transformado de la conciencia humana, y "una nueva tierra" es su reflejo en el plano físico. Como la vida humana y la conciencia humana son intrínsecamente una unidad con la vida del planeta, cuando la vieja conciencia se disuelva tendrá que haber trastornos naturales geográficos y climáticos, sincrónicos en muchas partes del planeta, y ya estamos presenciando algunos de ellos.

(Extracto del libro: Un nuevo mundo, ahora)

© derechos de autor 2008-2018. Eckhart Tolle. Todos los derechos reservados. 

domingo, 9 de julio de 2017

HACER REALIDAD EL PROYECTO QUE UNO ES



“Si una persona no tiene el sentido de su propia peculiaridad y de su validez interior, está a merced de lo colectivo y de los acontecimientos externos, y no puede encontrar continuidad ni propósito en la vida”.
(Lez Greene)


La realización se refiere al proceso en que uno, ya absolutamente convencido de que no es él mismo cuando actúa en función de los demás, sino que tiene su propia individualidad, y convencido de que es un gran proyecto del que ha descubierto sólo una minúscula parte, y de que tiene que hacer realidad todas las que le integran, en ese momento tiene que comenzar el proceso en que deja de ser una propuesta, una buena intención, para comenzar la realización (hacerse realidad).

Uno debiera empezar a confiar en su potencialidad. Sabe que hay cosas dentro de él que, cuando oyen ciertas ideas, leen ciertos libros, o estudian ciertas materias, resuenan dentro, despiertan unas simpatías adormecidas, y reconoce en su interior una demanda de experiencias y vivencias distintas de las físicas y cotidianas. Y se vuelve a repetir el deseo de actualizar todo ese potencial y llevarlo a la realización.
Es necesario empezar por comprender y aceptar la situación y condición actual, y ser conscientes de que lo que se quiere lograr va a requerir un esfuerzo para ser conquistado. 

Uno ha de ser consciente de que está siendo controlado desde fuera hacia dentro –por las cosas externas y los mandatos ajenos-. El trabajo consiste en invertir la dirección. 
El centro está dentro, la fuerza está en el interior, el conocimiento-sabiduría habita en lo interior. Todo está en nosotros. Y lo que está fuera nos debe importar en menor medida.

El potencial es ilimitado. Si buscas limitaciones, ciertamente las tendrás. Pero, en este sentido, eres infinito, y tu fuerza crece y se multiplica con el uso: mientras más capacidades utilices, más capacidades emergerán, y se mostraran más a menudo. La energía y la potencia conseguidas te darán más confianza para seguir en el proceso.

A menudo al ser humano le gusta creer que es como cree que debe ser, y en realidad sólo es él mismo en una ínfima porción, en una centésima parte. Desarrolla, inconscientemente casi siempre, una imagen y una forma de comportamiento, y se conforma con ser así. Se niega el derecho, y reniega de la obligación, de hacer realidad lo escondido; no se cuestiona hasta cuánto podría sacar de sí, hasta donde le podría llevar su capacidad aletargada.
De vez en cuando, sólo de vez en cuando, y siempre por circunstancias ajenas, por pruebas que le pone la vida, desarrolla parte de su potencial, pero casi nunca por propia voluntad, sino por ese momento que ha necesitado lo más de él, le ha puesto contra la pared y le ha dicho: sé tú.
La realización nos propone ser nosotros mismos, individuales, por lo tanto hagamos la pregunta en singular: realmente, ¿estoy siendo yo?... 

Uno ES, en tanto se da cuenta de que ES; uno ES, en tanto domina las circunstancias que le rodean; uno ES, cuando se sale de la confusión; uno ES, si está atento a su interior, si escucha su propio silencio, si prepara el camino de acercamiento a su Ser; uno ES, cuando se enfrenta a la posibilidad inherente en cada uno de diseñar y realizar su propia vida; uno ES, cuando propicia cambios que aparentemente son pequeños, pero que, hechos en un momento determinado de la vida pueden provocar un destino diferente; uno ES, cuando utiliza la posibilidad de decidir y se atreve a hacerlo; uno ES cuando deja de copiar un modelo y se atreve a ser quien solamente él puede ser.

Uno debe recordar que es honorable defender el propio terreno, valorar lo que se ES, y convertirse en aquello que está destinado a ser.
Todavía no llegamos a ser, en lo cotidiano, y el motivo de la vida es alcanzar SER, en lo Universal.

Mi deseo es que la paz te guíe cuando llegue el momento y rompa su silencio y tengas que ser, inevitable y definitivamente, TÚ MISMO.


Francisco de Sales
http://buscandome.es