jueves, 1 de junio de 2017

CÓMO SUPERAR TU ANSIEDAD

A muchas personas, en especial a los hombres, no les gusta admitir que sienten ansiedad.


A muchas personas, en especial a los hombres, no les gusta admitir que sienten ansiedad. No obstante, en la vida real, todo  mundo pasa por momentos de angustia. La exigencia de cumplir con fechas de entrega y cuotas en el trabajo puede desencadenar estrés y, cuando estamos estresados, el cerebro ordena que se liberen las hormonas del estrés que provocan dos reacciones: pelear o huir. Por lo tanto, estamos diseñados químicamente con una mezcla de valentía y miedo. La ansiedad es una opción biológica en todos, ya se trate de aquellos que sobresalen por su ánimo guerrero o de  los que quieren pasar inadvertidos. 

El primer paso para controlar la ansiedad es que admitas que no tiene nada de malo sentirse ansioso; el problema es cuánto estrés experimentas y cuándo lo haces. Hay tres estados de ansiedad que debemos tener cuenta:

Intermitente y temporal
Éste es el estado biológico normal, cuando algo nos genera ansiedad por unos minutos u horas y transcurrido este tiempo, el sentimiento desaparece. Nuestros cuerpos están diseñados para lidiar con estos periodos de ansiedad sin que nos demos cuenta. Sin embargo, cuando ocurre un acontecimiento que nos genera enorme ansiedad, como perder el empleo o pelear en un campo de batalla, el sistema se pone a prueba. 

Sobrecarga de ansiedad
Cuando un acontecimiento es demasiado estresante, el cerebro se siente abrumado y es más difícil recuperar el equilibrio habitual. La gente que se ha quedado sin empleo durante un largo periodo de tiempo puede caer en depresión y los soldados que han estado en combate desarrollan trastorno por estrés postraumático.

Ansiedad crónica de bajo nivel
También se conoce como ansiedad de flotación libre, y se trata de una experiencia continua de miedo o inquietud, que algunas veces se convierte en ataques de pánico que se presentan sin que haya un motivo aparente. Su gravedad varía de persona a persona. Algunas personas tienen personalidades ansiosas y en ellas la preocupación crónica es una costumbre  establecida. Otros se sienten ansiosos durante momentos difíciles de la vida, como un embarazado o la universidad.

Pensando en estas tres opciones, la ansiedad temporal puede ser alarmante, pero desaparece por sí misma. La sobrecarga de ansiedad requiere tratamiento médico y psicológico profesional. La ansiedad crónica no tiene opción. Algunas veces cuidar de nosotros mismos ayuda mucho, mientras que en otros casos millones de personas con ansiedad toman tranquilizantes recetados por un médico. La desventaja es que este remedio rápido sólo alivia los síntomas sin atender las causas.

Cuidarse es la mejor opción para cualquiera que sienta ansiedad de leve a moderada, ya sea que un acontecimiento específico la haya desatado o no. A continuación aparecen los pasos más importantes del cuidado de uno mismo que hay que tomar.

Siete pasos para enfrentar la ansiedad

1. Reconoce que sientes ansiedad y di a las personas que te rodean lo que ocurre.

2. Busca a un amigo o familiar que haya experimentado ansiedad y la haya superado. Haz de esta persona tu confidente y fuente de empatía.

3. No ignores tu ansiedad; esconder la ansiedad en tu interior sólo la hará más fuerte. La ansiedad busca alivio y no descansará hasta encontrarlo.

4. Duerme bien, ocho o nueve horas diarias. Tal vez esto sea difícil, porque los pensamientos ansiosos tienden a aumentar durante la noche. Aquí es donde ayudan los ejercicios de meditación y relajación. Prueba algún producto natural para dormir si tu ansiedad te provoca un insomnio que te hace sentir exhausto durante el día. Si eso no funciona, tal vez quieras probar algún producto que se venda sin receta médica y que te ayude a dormir. Asegúrate de comenzar con media tableta y úsalo con moderación en lugar de convertirlo en una necesidad o incorporarlo a tu ritual habitual para dormir.

5. Atiende el estrés en tu vida con seriedad. La ansiedad es una consecuencia muy cara por vivir bajo presión constante. Para la mayoría de la gente, la ansiedad es un signo de que la respuesta al estrés es excesiva. Intenta reservar tiempo de cada día para estar solo y tranquilo, para meditar y caminar en la naturaleza.

6. Evita el alcohol y el tabaco. La gente recurre a estas sustancias para ayudar a olvidarse de la preocupación y el nerviosismo. En última instancia, ambas sustancias contribuyen con el problema en lugar de resolverlo.

7. Haz que la relajación mental sea tu principal meta y recurre a una gran variedad de tácticas, como desarrollar un pasatiempo, meditar y retiros donde hagas un voto de silencio. Experimenta la quietud de la mente como tu estado natural.

Una vez que hayas comenzado a controlar tu ansiedad, puedes usar un mantra para combatir el miedo cuando se vuelva muy real. Este es el principal problema para la mayoría de la gente que no puede dejar ir la ansiedad, el nerviosismo y la inquietud: creen en el mensaje que les manda la ansiedad. En su cabeza, se generan pensamientos que les dicen: "Esto va a salir mal", "Algo terrible está a punto de pasar" y "Nunca podré con esto". Los actores que sufren pánico escénico tienen todos estos pensamientos, pero salen al escenario y su actuación es maravillosa.

Eso es porque el miedo no les dice la verdad; sólo los convence, que no es lo mismo. Así que cuando tengas un pensamiento ansioso, usa el mantra "No me consta que esto sea verdad". La verdad es que ahora estás bien. En otras palabras, cambia ese sentimiento ansioso que tienes sobre el pasado o el futuro por la lógica de que estás bien en este momento. De esta manera, tu cerebro aprenderá una nueva forma de enfrentar las dificultades. Si ahora tu mente está acostumbrada a creer en las señales de miedo, que son mecánicas, puedes entrenarla para que analice cada situación de manera realista en el presente. Todas estas tácticas han ayudado a un sinnúmero de personas a contrarrestar la ansiedad y pueden ayudarte también. 

Dr. Deepak Chopra
https://choprameditacion.com

miércoles, 31 de mayo de 2017

Cada uno con su destino



(Cuento zen sobre la búsqueda de la felicidad)


Un samurai, conocido por todos por su nobleza y honestidad, fue a visitar a un monje zen en busca de consejos, no obstante, en cuanto entró en el templo donde el maestro rezaba, se sintió inferior, y concluyó que a pesar de haber pasado toda su vida luchando por la justicia y la paz, no se había ni tan siquiera acercado al estado de gracia del hombre que tenía frente a él. 
-¿Por qué me estoy sintiendo tan inferior? – le preguntó, no bien el monje hubo acabado de rezar. – Ya me enfrenté muchas veces con la muerte, defendí a los más débiles, sé que no tengo nada de qué avergonzarme. Sin embargo, al verlo meditando, he sentido que mi vida no tenía la menor importancia. 
-Espera. En cuanto haya atendido a todos los que me han buscado hoy, te daré la respuesta.

Durante todo el día el samurai se quedó sentado en el jardín del templo, viendo como las personas entraban y salían en busca de consejos. Vio como el monje atendía a todos con la misma paciencia y la misma sonrisa luminosa en su rostro. Pero su estado de ánimo iba de mal en peor, pues había nacido para actuar, no para esperar. Por la noche, cuando ya todos habían partido, insistió:
-¿Ahora podrá usted enseñarme? 

El maestro lo invitó a entrar y lo llevó hasta su habitación. La luna llena brillaba en el cielo y todo el ambiente respiraba una profunda tranquilidad. 
-¿Ves esta luna, qué bonita es? Ella cruzará todo el firmamento y mañana el sol volverá a brillar. Solo que la luz del sol es mucho más fuerte y consigue mostrar los detalles del paisaje que tenemos a nuestra frente; árboles, montañas, nubes. He contemplado a los dos durante años, y nunca escuché a la luna decir “¿Por qué no tengo el mismo brillo que el sol? ¿es que quizás soy inferior a él?” 
-Claro que no, -respondió el samurai,- la luna y el sol son dos cosas diferentes, y cada uno tiene su propia belleza. No podemos comparar a los dos. 

-Entonces, ya sabes la respuesta. Somos dos personas diferentes, cada cual luchando a su manera por aquello que cree, y haciendo lo posible para tornar a este mundo mejor; el resto son solo apariencias.

http://reflexionesdiarias.es

martes, 30 de mayo de 2017

Cree en ti


Cree en ti, y en tu visión de futuro.

Rodéate de aquellos que creen en ti y que ayudarán a alcanzar tu meta.

Mantén vivo tu sueño a pesar de los desafíos que acechan en tu camino.

Siempre habrá algunos que intenten robar tu sueño con críticas o risas;
no entienden aquello que te impulsa a llegar más allá.

No hay derrota en la inercia,  pero tampoco hay éxito.
Sólo si corres los riesgos que los demás temen, podrás alcanzar la excelencia.

Los cambios pueden ser aterradores, pero a través de ellos podrás crecer.

Sólo si te desafías con lo que parece imposible podrás saber cuánto puedes alcanzar;
sólo una es la clave del éxito: persevera hasta triunfar.

Es posible que debas cambiar mucho, pero la buena noticia es:
¡Que puedes hacerlo!

La semilla de la excelencia está dentro de ti,
aliméntala y no habrá nada que no puedas hacer.


http://reflexionesdiarias.es