domingo, 24 de septiembre de 2017

Conoce tus Ondas Cerebrales: Alpha, Beta, Theta, Delta y Gamma


Es importante entender cómo nuestro cerebro contribuye al estado de la mente. Mientras que la mayoría de nosotros nos concentramos en mirar nuestras emociones, en un intento de llegar a ser seres más felices, más espirituales, nuestras ondas cerebrales y nuestra mente subconsciente, juegan un papel clave en nuestra búsqueda de bienestar.
En este artículo, vamos a ver nuestras cinco frecuencias de ondas cerebrales y cómo afectan a nuestro estado de ánimo, y  una mirada más profunda en el impacto que tienen sobre nosotros, físicamente y mentalmente, además algunos ejercicios que podemos hacer para “encender” ciertas frecuencias.

¿Somos los controladores de nuestra realidad?

Fácilmente olvidamos que somos los que controlamos nuestra realidad, y que “nuestra realidad” no está hecha de influencias externas, sino que en realidad consiste en nuestros pensamientos, creencias y mentalidad. Por lo tanto, al aprender acerca de los estados más profundos de la conciencia, puede abrir su mente subconsciente y crear su realidad a voluntad, y con precisión. Para hacer esto, el primer paso es entender sus diferentes frecuencias cerebrales.
¿Sabía usted que todos tenemos cinco frecuencias, (Beta, Alfa, Teta, Delta y Gamma), y cada frecuencia se mide en ciclos por segundo (Hz), ademas tiene su propio conjunto de características que representan un nivel específico de actividad cerebral y un estado único de la conciencia?

1. Beta (14-40Hz) – La conciencia despierta y la onda del razonamiento.

Las ondas cerebrales beta, se asocian con la conciencia de la vigilia normal y un estado elevado de alerta, lógica y razonamiento crítico. Mientras que las ondas cerebrales beta son importantes para un funcionamiento eficaz durante todo el día, también pueden traducirse en estrés, ansiedad e inquietud.
La “voz” de Beta se puede describir como ese pequeño crítico interno, que se hace más fuerte cuanto más alto va de rango. Por lo tanto, con la mayoría de los adultos operando en Beta; Es poca sorpresa que el estrés sea el problema de salud más común de hoy en día.

2. Alfa (7.5-14Hz) – La onda de la relajación profunda.

Las ondas cerebrales alfa están presentes en la relajación profunda y por lo general cuando los ojos están cerrados, cuando usted está resbalando en un ensueño hermoso o durante la meditación ligera. Es un momento óptimo para programar la mente para el éxito y también aumenta su imaginación, visualización, memoria, aprendizaje y concentración.
Es la puerta de entrada a su mente subconsciente y se encuentra en la base de su conciencia. La voz de Alfa es su intuición, que se vuelve más clara y profunda cuanto más cerca se llega a 7,5 Hz.

3. Theta (4-7.5Hz) – La meditación profunda y la onda del sueño.

Las ondas cerebrales Theta, están presentes durante la meditación profunda y el sueño ligero, incluyendo el estado de sueño REM, el más importante. Es el reino de tu subconsciente y sólo experimentado momentáneamente mientras te alejas para dormir en Alfa y despertarte de un sueño profundo (Delta).
Se dice que en Theta se puede experimentar un sentido de profunda conexión espiritual y unidad con el universo. Los programas más profundos de su mente, (Creencias) están en Theta y es donde usted experimenta visualizaciones vivas, gran inspiración, profunda creatividad y una visión excepcional. A diferencia de sus otras ondas cerebrales, la voz esquiva de Theta es una voz silenciosa.
Es en la frontera Alpha-Theta, de 7Hz a 8Hz, donde comienza el rango óptimo para la visualización, la programación mental y el uso del poder creativo de tu mente. Es el estado mental el cual concientemente se crea su realidad. A esta frecuencia, usted es consciente de su entorno, sin embargo, su cuerpo está en profunda relajación.

4. Delta (0.5-4Hz) – La onda de sueño profundo.

La frecuencia del Delta es la más lenta de las frecuencias y se experimenta en un sueño profundo y sin sueños y en una meditación trascendental muy profunda donde la conciencia está completamente desapegada. Delta es el reino de tu mente inconsciente, y la puerta de entrada a la mente universal y al inconsciente colectivo, donde la información recibida no está disponible en el nivel consciente.
Entre muchas cosas, el sueño profundo es importante para el proceso de curación, ya que está relacionado con la curación profunda y la regeneración. Por lo tanto, no tener suficiente sueño profundo es perjudicial para su salud en más de una forma.

5. Gamma (sobre 40 Hz) – La onda de la percepción.

Este rango es el más recientemente descubierto y es la frecuencia más rápida por encima de 40Hz. Aunque poco se sabe acerca de este estado de ánimo, la investigación inicial muestra que las ondas gamma están asociadas con ráfagas de información y procesamiento de información de alto nivel.

https://neuroemocional.com
http://www.finerminds.com/mind-power/brain-waves/

sábado, 23 de septiembre de 2017

La reserva cognitiva, una capacidad decisiva en la evolución de nuestro cerebro


La reserva cognitiva es un concepto que nace en el contexto de la neuropsicología. Se refiere a la capacidad de las estructuras cerebrales para responder a la pérdida de capacidades cerebrales o a las transformaciones negativas en ese órgano.
Dicho en otras palabras, la reserva cognitiva hace alusión a la capacidad del cerebro para reaccionar funcionalmente ante una enfermedad que lo afecta o ante la vejez o el deterioro. Esta capacidad permite compensar, hasta cierto punto, cualquier daño sufrido.
Un elevada reserva cognitiva consigue en algunos casos que el cerebro vuelva a funcionar con normalidad después de una enfermedad. También mantiene plenamente activo ese funcionamiento, incluso con el deterioro natural por la edad. Como ves, se trata de una capacidad muy importante, que vale la pena cultivar y mantener.
Mientras el cerebro sea un misterio, el universo continuará siendo un misterio”.
                                                                 Santiago Ramón y Cajal

El origen de la reserva cognitiva

La reserva cognitiva comienza a formarse desde el mismo momento en el que empieza a desarrollarse el cerebro dentro del vientre materno. Se sabe que las experiencias de los primeros años de vida son determinantes. Estas definen en gran medida el rumbo que tomará el proceso de desarrollo de la inteligencia.
Hay razones para pensar que el factor genético influye en la formación de una reserva cognitiva. Sin embargo, este aspecto no es definitivo. Existen maneras de estimular el cerebro para aumentar esta capacidad a lo largo de la vida. De hecho, se puede incrementar incluso en un cerebro dañado.
Las actividades intelectuales, lúdicas y deportivas se han mostrado eficaces para aumentar la reserva cognitiva. Particularmente la lectura, los juegos mentales, el aprendizaje de idiomas, el baile, el deporte y toda actividad intelectualmente estimulante ayuda a que se eleve esta capacidad.

Estimular la reserva cognitiva

Cuando se tiene una buena reserva cognitiva, el cerebro es capaz de realizar nuevas conexiones entre las neuronas, para reemplazar aquellas que pudieran estar dañadas o deterioradas. Ese proceso es mucho más fácil para quienes previamente han realizado algunas de estas actividades o tienen alguna de estas características:
  • Mayor nivel cultural. Por nivel cultural se entiende el conjunto de estudios acumulado, la lectura y las actividades de tipo intelectual que se realicen. Un nivel más elevado protege al cerebro del deterioro cognitivo leve, o sea, del que se produce por la edad.
  • Relaciones sociales. Está comprobado que aquellos que cuentan con el apoyo de un buen círculo social, con el que se relacionan de manera frecuente, tienen un 38% menos de posibilidades de sufrir una demencia.
  • Ejercicio físico. Favorece el riego sanguíneo en el cerebro, protege del estrés oxidativo y de otros factores de deterioro asociados a la vejez
  • Ejercicio mental. Es definitivo para incrementar la reserva cognitiva. Incluye actividades como tocar un instrumento musical, realizar pasatiempos intelectuales, etc.
Una dieta saludable también contribuye a mantener la fortaleza en el cerebro. Se debe evitar el consumo de tabaco, alcohol u otros psicoactivos. Las caminatas, los paseos y los viajes también se incluyen dentro de los factores favorables.

Un experimento sorprendente

David Snowdon, doctor en epidemiología y profesor de neurología en la Universidad de Kentucky, llevó a cabo un impresionante estudio en 1986. Tomó como grupo de investigación a un grupo de 678 monjas católicas de los Estados Unidos. Se trataba de un grupo muy uniforme. Comían lo mismo, vivían en el mismo entorno y realizaban actividades similares.
Se realizó un seguimiento de su reserva cognitiva durante 17 años. Durante ese lapso se les realizaron pruebas regulares, de tipo genético, intelectual o psicológico. Todas ellas aceptaron que al morir sus cerebros fueran estudiados para complementar las información del experimento.
Lo más sorprende fue el caso de la Hermana Bernadette. Esta religiosa murió a los 85 años. Su cerebro fue estudiado y se detectó entonces que padecía de la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, nunca durante su vida había mostrado síntomas de padecerla. Los investigadores pudieron concluir que la reserva cognitiva de la religiosa había compensado claramente sus deficiencias.
Los investigadores lograron comprobar también otro dato interesante. Las religiosas con un vocabulario más rico acusaban un menor deterioro cognitivo con el paso de los años. Y ese vocabulario, a su vez, se derivaba de que ellas habían sido buenas lectoras durante la infancia. 
►Este experimento es una de las evidencias más contundentes a favor del ejercicio intelectual, social y físico como formas válidas de retrasar la decadencia natural de nuestras funciones cognitivas.

Edith Sánchez
Imágenes cortesía de Tomasz Alen Kopera
https://lamenteesmaravillosa.com

viernes, 22 de septiembre de 2017

El bienestar emocional

No se puede hablar de bienestar si no hay asimismo bienestar emocional. Somos una serie de planos, y el verdadero bienestar debe darse en estos distintos planos que a su vez deben armonizar los unos con los otros. Los planos o cuerpos son: el orgánico, el energético, el emocional, el mental y el supramental o intuitivo.




La esfera emocional de una persona es muy rica y variada, pero a veces igualmente inmadura o conflictiva. En el sistema emocional encontramos los afectos, las emociones propiamente dichas, las pasiones y el tono afectivo. Se puede hablar, desde luego, de mayor o menor salud emocional, es decir, de mayor o menor equilibrio y armonía. La salud emocional es más plena cuanto más una persona logra desembarazarse de emociones tóxicas (celos, odio, rabia, avidez y tantas otras) y propiciar las emociones y tendencias emocionales sanas.
También se logra mejor salud emocional en la medida en que uno se va realmente conociendo, pudiendo así determinar las reacciones emocionales insanas que hay que ir debilitando o transformando. Desde hace muchos años le he denominado a este trabajo “terapia emocional”, en cuando que uno se torna su propio terapeuta para ir conociendo su esfera emocional, ir afirmando lo mejor de ella y liberándose de lo más insano.
La salud emocional se gana, pues no suele venir por sí misma, salvo en muy pocas personas. Todos los seres humanos, en mayor o menor  medida, acarreamos frustraciones sin digerir, tendencias neuróticas, agujeros  psíquicos, contradicciones o ambivalencias muy hondas, complejos y miedos. Se requiere un serio trabajo sobre uno mismo para poder lograr que la vida emocional se reoriente armónicamente  y puedan superarse muchas trabas.
Esta “terapia emocional” requiere la observación y examen de uno mismo, la práctica asidua de la meditación, el empeño por tallar lazos afectivos más sanos, el mejorar la relación con uno mismo y con los demás, y el cultivo de la lucidez y la compasión. 
►De acuerdo a como uno se sienta, así se relacionará con los demás. 
Si la persona se ha ido liberando de miedo, narcisimos o actitudes egocéntricas, autodefensas y susceptibilidad, estará más capacitada para asumirse mejor a sí misma y aceptar a los demás. Así como uno se siente, así se relaciona.
El yoga y la meditación son excepcionales medicinas para el sistema emocional, ayudando a afirmar las emociones sanas y a debilitar las insanas.

Ramiro Calle
http://www.yogaenred.com