martes, 8 de agosto de 2017

SENTIRME ORGULLOSO DE MÍ



Sí, ya lo sé: “Cada uno es como es”.
(Aunque en realidad solamente es una frase hecha)

Sí, lo sé: lo que a unos les emociona a otros les deja indiferentes.
(Cuestión de sensibilidad y de darse permiso para emocionarse)

Que sí, que la misma frase o la misma imagen a cada uno le puede decir una cosa distinta.
(Lo que uno permite que la frase o la imagen le digan)


De hecho, yo –que soy muy poco constante y tengo una pésima memoria-, me propongo cosas que me duran justo lo que tardo en olvidarlas, mis propósitos firmes no se mantienen firmes, y aplazo algunas cosas continuamente como si confiara en esa eternidad que pregono por todos los sitios que no existe.

Leo un artículo sobre lo bueno que es caminar y, sí, salgo a caminar un día. En los próximos días encontraré una excusa (en eso casi todos somos expertos) cada día distinta, para no salir a caminar.

Me planteo seguir una dieta o un tipo de comida y lo hago una temporada hasta que la tentación de otras cosas más placenteras desmorona mi buena intención. Otra vez.

A veces escribo folios con frases impactantes rebosantes de sabiduría y las pongo a la vista: que no se me olvide que eso que propone la frase es mi firme propósito. Hasta que se me olvida.


“PROMETO NO ABANDONARME NUNCA MÁS”, por ejemplo.


Ya se está amarilleando y, en cambio, está muy poco usada.

A pesar de todo lo que he escrito, realmente me siento muy satisfecho de mí, y conmigo mismo.

Soy una buena persona. Y esto ya me parece motivo más que suficiente para estar dichoso.

Acepto mis dificultades, mis limitaciones, hasta lo que no me termina de gustar de mí, pero… no me rindo. No me quedo resignado y conforme sino que trato de hacerlo de otro modo. Del modo que creo que es el correcto.

Me doy una oportunidad tras otra. 

Me despierto y mi primer pensamiento es que tengo otra oportunidad para empezar a hacer lo que realmente quiero hacer y para empezar a ser como realmente quiero ser.

Y empiezo el día con ánimo y con confianza en que, antes o después, lo voy a lograr.

Ahora creo que he encontrado una motivación, por fin, para hacer realidad mis propósitos, para encauzar mis energías en el buen sentido y no derrochar el tiempo –que es la vida- como hago muy a menudo.

Es una frase que a mí me sirve, pero eso no quiere decir que tenga que servir a los demás. 

Sí es una invitación a que cada uno busque la motivación que mejor le vaya y la convierta en su aliada.


“QUIERO SENTIRME ORGULLOSO DE MÍ MISMO”


Esta es la frase.

Sin entrar en matices de si el orgullo es bueno, o es puro ego, o es un error.

No es gran cosa, pero me es útil.

Quiero mirarme al espejo y responderme con una sonrisa. 

Quiero pensar “este soy yo” y sentir una agradable satisfacción.

Quiero hacer lo necesario para que el día de mi juicio final (que en mi caso es todos los días) tenga en los labios una sonrisa silenciosa que lo diga todo y pueda sentirme muy a gusto de compartir mi vida conmigo.

Quiero sentir mi autoestima en el sitio que le corresponde.

Quiero experimentar complacencia al pronunciar mi nombre, quiero sentirla al pensar en mí y en lo que estoy siendo y en lo que hago.

(Y, fíjate, he pensado y escrito “quiero”, y no “tengo que”, y eso es muy muy muy importante)

Y sé que esta vez sí lo haré, porque aunque es lo mismo que llevo escuchando durante años y años con mis oídos, esta vez ha resonado en mi corazón, en mi fibra más amorosa, en mi madre interna, y lo haré, PORQUE QUIERO SENTIRME ORGULLOSO DE MÍ.

Invito a que cada uno busque la motivación que mejor le vaya y la convierta en su aliada.


Te dejo con tus reflexiones…


Francisco de Sales
buscandome.es

lunes, 7 de agosto de 2017

Amar sin depender


Si hay dependencia, el temor al abandono se manifiesta permanentemente. Si hay amor uno no tiene miedo a perder a la persona amada.
En la dependencia son comunes los celos incontrolados e irracionales. En el amor no hay celos infundados.
En la dependencia los sentimientos de inseguridad crecen como la espuma. En el amor la autoestima se fortalece.
En la dependencia el “yo” se desvanece en los requerimientos del otro hasta perder la propia esencia. En el amor puedo seguir siendo “yo”, con mis intereses, gustos y necesidades en pleno funcionamiento.
En la dependencia hay tristeza y estrés. En el amor hay alegría.
Si te dejaron de amar, asume que no hay nada que hacer, saca a pasear la dignidad y no te humilles jamás. Si te lastiman o maltratan será que no te merecen. Si no sabes si te aman, olvida esta relación, a los enamorados de verdad no hay que convencerlos de su amor. Hay que practicar el realismo afectivo: no dejar que el amor adicto te arrastre a la irracionalidad, descartar el autoengaño y descartar la esperanza inútil, la que nos aleja del aquí y del ahora.

Lo que nos hace inmunes a la adicción afectiva es explorar el mundo buscando otras fuentes que nos hagan sentir llenos, hacernos cargo de nosotros mismos y exaltar la autonomía, darle un sentido a la propia vida y potenciar el crecimiento personal y la vocación.

                                                                                   Walter Riso

domingo, 6 de agosto de 2017

Y tú ¿de qué eres esclavo?


¿De las heridas que recibiste cuando eras pequeño?, ¿De tus traumas de la infancia?, ¿De lo que alguien más decidió que fueras?, ¿De una relación que no te satisface?, ¿De un trabajo que no disfrutas?, ¿De la rutina de tu vida?
¡Ya. . .  LIBÉRATE! ¡Tira ya ese costal que llevas en la espalda!, en el guardas el resentimiento, el rencor y la culpa.

Deja ya de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida. Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez. Cada mañana, al abrir los ojos, naces de nuevo, recibes otra oportunidad para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida. 

La responsabilidad es toda TUYA.

Tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado. . .  Depende sólo de TI ¿Qué es lo que te tiene paralizado?. . .  ¿El miedo al rechazo?, ¿Al éxito?, ¿Al fracaso?, ¿Al que dirán?, ¿A la crítica?, ¿A cometer errores?, ¿A estar solo?.
¡Rompe ya las cadenas que tu mismo te has impuesto! A lo único que le debes tener miedo es a no ser tú mismo, a dejar pasar tu vida sin hacer lo que quieres, a desaprovechar esta oportunidad de mostrarte a otros, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes.

Tú eres parte de la vida y como todos, puedes caminar con la frente en alto. Los errores del pasado ya han sido olvidados y los errores del futuro serán perdonados. Date cuenta de que nadie lleva un registro de tus faltas, SÓLO TÚ MISMO. Ese juez que te reprocha, ese verdugo que te castiga, ese mal amigo que siempre te critica, ¡eres tú mismo! Ya déjate en paz, perdónate, sólo tú puedes lograrlo.
¿Cuándo vas a demostrar tu amor a tus seres queridos?, ¿Cuando te queden unos minutos de vida?, ¿Cuando les queden a ellos unos minutos de vida?

 El amor que no demuestres hoy, se perderá para siempre. Recuerda que la vida es tan corta y tan frágil que no tenemos tiempo que perder en rencores y estúpidas discusiones. Hoy es el día de perdonar las ofensas del pasado y de arreglar las viejas rencillas. Entrégate a los que amas sin esperar cambiarlos, acéptalos tal como son y respeta el don más valioso que han recibido. . .  Su libertad.

Disfruta de tus relaciones sin hacer dramas. Si pretendes que todos hagan lo que tú quieres o que sean como tú has decidido, si pretendes controlar a los que te rodean, llenarás tu vida de conflicto.
Permite a otros que tomen sus propias decisiones como has de tomar las tuyas, tratando siempre de lograr lo que es mejor para todos. Así podrás llenar tu vida de armonía.

¿Qué estás esperando para empezar a disfrutar de tu vida? ¿Que se arreglen todos tus problemas?, ¿Que se te quiten todos tus traumas?, ¿Que por fin alguien reconozca tu valía?, ¿Que llegue el amor de tu vida?, ¿Que regrese el que se fue?, ¿Que todo te salga como tú quieres?, ¿Que se acabe la crisis económica?, ¿Que te suceda un milagro?, ¿Que por arte de magia todo sea hermoso y perfecto? ¡Despierta ya!, ¡Esta es la vida! La vida no es lo que sucede cuando todos tus planes se cumplen, ni lo que pasará cuando tengas eso que tanto deseas. 
La vida es lo que está pasando en este preciso instante. Tu vida en este momento es leer este párrafo, donde quiera que lo estés haciendo y con las circunstancias que te rodean ahora. En este momento tu corazón lleva sangre a todas las células de tu cuerpo y tus pulmones llevan oxígeno a donde se necesita.

En este momento algo que no podemos comprender, te mantiene vivo y te permite ver, pensar, expresarte, moverte, reír, ¡hasta llorar si quieres! No te acostumbres a la vida, no te acostumbres a despertar todos los días y estar aburrido, o malhumorado, o preocupado. Abre tus ojos y agradece todas las bendiciones que puedes ver, agradece tu capacidad de oír el canto de los pájaros, tu música preferida, la risa de tus hijos. Pon tus manos en tu pecho y siente tu corazón latir con fuerza diciéndote: “Estás vivo, estás vivo, estás vivo”. . .

Yo sé que la vida no es perfecta, que está llena de situaciones difíciles. Tal vez, así es como se supone que sea. Tal vez por eso se te han brindado todas las herramientas que necesitas para enfrentarla: Una gran fortaleza que te permite soportar las pérdidas, la libertad de elegir, cómo reaccionar ante lo que sucede, el amor y el apoyo de tus seres queridos. Si te preguntas. . .  ¿Quién soy yo para decirte todo esto? Te contestaré que no soy nadie, soy simplemente una versión diferente de lo que tú eres. Otro ser humano más entre miles de millones, pero uno que ha decidido ser libre y recuperar todo el poder de su vida… 
Espero que tú también decidas hacerlo.


Publicó Antonio/Habilidad Emocional
AUTOR: Francisco J. Ángel Real.
LIBRO: El Esclavo.