miércoles, 14 de septiembre de 2016

El cantero


Había una vez un cantero que estaba insatisfecho consigo mismo y con su posición en la vida. Un día pasó por la casa de un rico mercader. A través de la verja abierta, vio muchas hermosas pertenencias e importantes visitantes. ” ¡Cuán poderoso debe ser este mercader!”, pensó el cantero.
Se volvió muy envidioso y deseó poder ser como el mercader.
Para su sorpresa, se vio de repente convertido en el mercader, disfrutando más lujos y poder del que nunca hubiera imaginado, pero envidiado y detestado por aquellos menos ricos que él mísmo. Pronto, pasó un funcionario de alto rango, llevado en una silla , acompañado por sirvientes y escoltado por soldados batiendo gongs. “Cuán poderoso es este funcionario” pensó, “quisiera ser un oficial de alto rango”.
Entonces se vio convertido en el oficial, llevado en volandas a todas partes, temido y odiado por todo el mundo que le rodeaba. Era un caluroso dia de verano, así que el oficial se sintió incómodo y la silla se volvía pegajosa. Miró arriba al sol. Brillaba orgullosamente en el cielo, sin ser afectado por nada. “Cuán poderoso es el sol” pensó. “Quisiera ser el Sol”. Entonces se vio convertido en el Sol, brillando con fuerza, secando los campos, maldecido por los granjeros y obreros.
Pero una gigantesca nube se interpuso entre él y la tierra, impidiendo que sus rayos llegaran más abajo. “Cuán poderosa es esta nube”, pensó, ” Quisiera ser una nube” Entonces se convirtió en la nube, inundando los campos y los pueblos, odiada por todos los que se encontraban bajo ella.
Entonces se dio cuenta de que era arrastrado por el viento “Cuán poderoso es el viento” pensó, “quisiera ser el viento”
Entonces se convirtió en el viento, levantando las tejas de las casas, arrancando árboles y odiado por todos. Pero tras un rato, se encontró con algo que no podía mover, por mucho que soplara contra ella: una inmensa, poderosa roca, más poderosa que cualquier otra cosa sobre la faz de la Tierra.
“Cuán poderosa es esta roca” pensó, “quisiera ser esta roca”. Entonces se convirtió en la roca, más poderosa que cualquier otra cosa sobre la tierra. Pero mientras que permanecía allí, oyó el sonido de un martillo golpeando un cincel sobre su superfície dura. La golpeaban y sintió que estaba cambiando.
“¿Qué puede ser más fuerte que yo, la roca?” pensó.
Miró hacia abajo y vio la figura de un cantero.

Benjamín Hoffman. “The Tao Of Pooh”
https://compartiendoluzconsol.wordpress.com

martes, 13 de septiembre de 2016

Mindfulness para niños


Como ya sabemos Mindfulness tiene numerosos beneficios para sus practicantes adultos, pero también es ya conocido por los psicólogos y los especialistas en el campo, el impacto positivo de su práctica en niños. Estudios recientes afirman que la práctica del Mindfulness con niños de tan solo 4 o 5 años de edad puede favorecer su buen desarrollo emocional e intelectual. Además el Mindfulness presta mucha atención al cuerpo y permite a los niños comprender mejor su lenguaje corporal y sus sensaciones físicas asociadas a sus estados anímicos y a sus pensamientos.
Hoy en día se infravaloraba el sufrimiento, la angustia, el estrés, la ansiedad… que puede sufrirse ya en la infancia, pero muchos estudios epidemiológicos y sociológicos confirman la existencia de trastornos psicológicos y del comportamiento en niños pequeños asociados al estrés, la ansiedad, o al estado de ánimo… Debemos tener en cuenta que en cada etapa de nuestra vida debemos convivir con nuestras emociones, y es importante aprender a reconocerlas y gestionarlas de una forma adecuada y saludable.
Como ya sabemos, investigadores y expertos en Mindfulness infantil como Felicia Huppert, de la Universidad de Cambridge, Eline Snel, Roy Hintsa o Susan Kaiser entre otros, defienden que el entrenamiento en Mindfulness puede mejorar no sólo a los sujetos que presentan síntomas relacionados con problemas de salud mental comunes, sino que también contribuye al bienestar y desarrollo general del menor. Puede ser beneficioso para:
     Mejora su aprendizaje, la atención, la creatividad y el rendimiento académico.
     Aprender a concentrarse mejor e ignorar las distracciones.
     Ayudarles a regular sus emociones, a encontrar la tranquilidad y el equilibrio cuando se sienten enfadados, angustiados, molestos…y a sentirse más seguros.
     Mejoran las habilidades de introspección, pueden ver más clara y objetivamente lo que sucede en su interior, lo que piensan, o como se sienten los demás, y que ocurre en su entorno.
     Desarrollar la compasión y la amabilidad hacia sí mismos y hacia los demás.
     Mejoran las habilidades prosociales y rasgos personales como la paciencia, la empatía, la alegría por el bienestar de los demás o la ecuanimidad.
A continuación os dejo algunos ejercicios sencillos por si sientes curiosidad y te apetece  comenzar a practicar Mindfulness con tu hijo/s o alumnos. Estos ejercicios son introductorios y les permite experimentar algunas de las sensaciones que experimentamos durante la práctica formal (durante la meditación), así mismo ayudan a comprender de forma implícita los componentes fundamentales del Mindfulness (“no juzgar”, “paciencia”, “mente de principiante”, “confianza”, “no esforzarse” y “aceptación”). Estos ejercicios son ampliamente conocidos y pueden encontrarse más detallados fácilmente en la red:
     La campana: Dile a tu hijo o alumnos que vas a tocar una campana, y pídele que escuche atentamente el sonido y que levante las manos cuando ya no oiga nada, cuando el sonido haya desaparecido completamente. Este ejercicio les ayuda a mantenerse presente, concentrados y focalizados en un estímulo.
     Los astronautas. Dile a tu hijo o alumnos que vais a jugar a ser astronautas que visitan otros planetas. Ofréceles una pieza de fruta y pídeles que te la describan con los 5 sentidos,  como si jamás hubiesen visto este objeto: cómo es ese alimento, que forma tiene, cuál es su color, si pesa, si es blando o duro, si huele a algo, a qué sabe, si hace algún sonido en la boca, etc… Este ejercicio les permite cultivar entre otras cosas la mente de principiante y la observación de sus sensaciones.
     El parte meteorológico. Sentaos cómodamente, cerrad los ojos y tomaos un tiempo para descubrir cómo os sentís en este momento. ¿Qué tiempo está haciendo por dentro? Dile que observe si brilla el sol y se siente relajado, o si hay nubes y está a punto de caer un chaparrón, o quizá si hay una tormenta. Pídele que observe de forma amable y curiosa el tiempo que hace por dentro e indícale que es simplemente lo que hay, puede ser que en otro momento del día cambie, pero ahora es como es, y así está bien.. Los estados de ánimo cambian como cambia el tiempo, pasan por sí mismos y no hay que hacer nada para ello. Con esta práctica los niños aprenden a observar y comprender sus estados emocionales, y adquieren capacidades introspectivas.
     Atentos y quietos como una rana. Dile a tu hijo o alumnos que la rana es un animalito que puede dar grandes saltos pero también puede quedarse muy quieta, observando todo lo que pasa a su alrededor pero sin reaccionar de inmediato, respirando con mucha calma, y que vais a jugar a ser como una rana. Su tripa se hincha cuando entra el aire y se deshincha cuando sale el aire. Vamos a sentarnos y a respirar como la rana, así, la ranita no se cansa y no se deja arrastrar por todos los planes interesantes que se le pasan por la cabeza. Durante un rato vamos a estar quietos como una rana, notando como la barriguita de abulta un poco, y después se hunde otra vez. En este ejercicio el niño aprende a ser paciente, y al igual que en el ejercicio anterior mejora sus capacidades introspectivas, y aprende a relajarse y mantenerse en calma, además de comprender la importancia de la respiración para este fin.
Hay algunos consejos interesantes a tener en cuenta la hora de realizar estos ejercicios o prácticas introductorias al Mindfulness:
     Constancia y paciencia: elige momentos fijos, por ejemplo 2 o 3 días  a la semana, a la misma hora. Con unos 4 o 5 minutos es suficiente para los niños pequeños (de 4 o 5 años de edad) y entre 5 y 15 minutos los mayores. Los resultados no siempre se dan de inmediato, es con la práctica regular como se observan los mayores beneficios.
     Lugar: cuando se está aprendiendo es aconsejable buscar un lugar tranquilo en el que no haya interrupciones. Con el tiempo, se podrán hacer los ejercicios en espacios más bulliciosos.
     Actitud: propón la práctica con una actitud lúdica, llena de humor y de aventura pero de forma relajada. Si el niño se resiste puedes acordar hacerlo en otro momento.
     Repite algunos ejercicios que les sean especialmente atractivos o fáciles. Aunque el ejercicio sea el mismo, la experiencia personal puede cambiar en cada ocasión.
     Participación: resulta muy motivador practicar con los niños, estar ahí con ellos, viviendo una experiencia compartida. No obstante, a algunos niños les gusta practicar también en solitario.
     Aceptación, valorar el esfuerzo, con amabilidad. Hay días que uno se siente mejor y la práctica sale “redonda”; otros, uno está más distraído, más tenso y aparecen más dificultades. En todo caso hay que decirle al niño que se dé cuenta de ello y que lo está haciendo bien, aceptando las cosas tal y como son en ese momento. “No juzguéis las experiencias de los niños, todas las experiencias están bien”.
     Escúchales: pregúntales por la experiencia, pídeles que expresen sus sensaciones al terminar los ejercicios. Estas no son ni buenas ni malas, simplemente vivencias de cada momento. Si le apetece comentarlo bien y si no también.
Pon en práctica estos consejos y comienza a iniciar a tus hijos o alumnos en la práctica de la Atención Plena o Mindfulness.  Realmente merece la pena.

http://www.nuecesyneuronas.com/

lunes, 12 de septiembre de 2016

¿No es maravilloso soñar cuando aún todo es posible?


¿No es maravilloso soñar cuando aún todo es posible, cuando todo está al alcance de la mano, de las ganas y el esfuerzo, cuando acabas de empezar un proyecto y la ilusión te embarga dándote un empuje que te hace luchar contra viento y marea sin que nada te importe?
Todo viaje empieza con un primer paso, con algo que puedes soñar y que intentas que se haga realidad. Y es en ese momento, en ese instante, en el que todas tus fuerzas se centran en un solo objetivo, es en el que ves que todo es posible si peleas por ello.
Entonces, paso a paso comienzas a hacer todo lo necesario para acercarte al objetivo, no importa lo lejos que esté, tienes fuerzas de sobra para luchar por ello. Es cuando ves que los imposibles son posibles si luchas por ellos con todo tu empeño.
Pero resulta que no todo es tan bonito, resulta que fallas en el primer intento, en el segundo, e incluso, puede que falles en más ocasiones, y entonces, aquello que era posible se vuelve imposiblePero, si antes era posible, ¿por qué va a dejar de serlo?

La diferencia entre QUERER y PODER es CREER

El objetivo es el mismo pero tú no, y es ahí donde nacen las dudas, donde los monstruos de tu interior se abren paso para que las dudas sobre ti, y tus capacidades, superen a la ilusión y las esperanzas que tenías cuando empezaste persiguiendo tu sueño.
Y es cuando con el tiempo comienzas a ser tu mayor enemigo, cuando dejas de darte esperanzas y comienzas a hundirte en el desánimo. Cuando en lugar de soñar construyes obstáculos en tu camino. Cuando dejas de tenderte puentes para ponerte trampas en el camino.
Cuando dejas de saber que la única diferencia entre querer y poder es creer, porque si crees que puedes lucharás por ello, y si luchas por ello sin rendirte en algún momento, tarde o temprano, lo lograrás. Porque si luchas por ello y pones todo de tu parte para conseguirlo, hasta la escurridiza suerte tiene que cumplir las leyes de la probabilidad.

Soñar no es dejar de tener los pies en el suelo

Pero soñar, luchar, no es dejar de tener los pies en el suelo. Soñar no es dejar de ser realista, porque sigues sabiendo que tu objetivo es complicado, pero también sigues creyendo en ello, creyendo en ti, dándole una oportunidad a la fe para que mueva montañas.

La fe en ti no implica intentar coger un arcoíris con las manos o meter toda el agua del mar en una botella. Tus sueños no son demasiado grandes si tú no te vuelves demasiado pequeño para ir tras ellos. El momento de luchar es ahora, porque es ahora cuando sabes que es lo que quieres y hay personas que tardan una vida en saber sólo eso.
El miedo y las dudas pueden llegan a acumular mucho poder cuando comenzamos a encontrarnos piedras en el camino, pero no olvides que tus sueños se construyen a través de la ilusión de que lo que quieres es posible y si es posible es que no son sueños son realidades. No pierdas la ilusión porque entonces habrás perdido tu capacidad de luchar, y por tanto, tus sueños.
Psicología/Lorena Vara González
https://lamenteesmaravillosa.com