viernes, 12 de febrero de 2016

ALIMENTOS QUE LIMPIAN LAS ARTERIAS

Los alimentos que reducen tus niveles de colesterol, previenen la arterioesclerosis y reducen la presión sanguínea te ayudan a limpiar tu sistema circulatorio y prevenir enfermedades del corazón y te ayudarán a prevenir, incluso a revertir esta enfermedad si los incluyes a tu dieta:


Ajo

El ajo ha sido usado como saborizante en comidas y medicinas desde los tiempos en que se construyeron las pirámides egipcias, según el Centro Médico de la Universidad de Maryland. El ajo es rico en antioxidantes que combaten los daños de los radicales libres en el cuerpo y ayudan a disminuir los niveles de lipoproteínas de baja densidad, o LDL, el colesterol y el colesterol total del cuerpo. Al mismo tiempo, se ha mostrado que aumentar los niveles del buen colesterol o las lipoproteínas de alta densidad, ayuda al flujo sanguíneo y reduce la presión sanguínea.

Avena

La fibra de la avena es baja en hidratos de carbono y puede absorber siete veces su peso en agua. Esto hace que sea útil en las industrias de la carne, la panadería y los aperitivos. En una investigación publicada por un equipo en la Universidad Tufts, los resultados mostraron que esta simple comida también reduce la habilidad del colesterol de pegarse en las paredes de las arterias y previene la formación de arteriaesclorosis, además de reducir el riesgo de enfermedades del corazón. 

Vitaminas B 

Sí, algo tan simple como incluír una fuente de complejo B a tu régimen puede evitar que el gigante de las enfermedades del corazón se quede con tu vida prematuramente. Un estudio aleatorizado, publicado en 2005, en la revista Aterosclerosis, encontró que una intervención sencilla utilizando 2,5 mg de ácido fólico, 25 mg de vitamina B6 y 0,5 mg de vitamina B12 por 1 año, dio lugar a reducciones significativas en el grosor arterial. Incluso la niacina o ácido fólico por sí solos se ha demostrado que tienen este efecto en los pacientes. [Nota: Siempre optar por las fuentes naturales de las vitaminas del grupo B, incluyendo la administración de suplementos de probióticos -que producen todo el complemento para ti-, o un extracto de alimento entero, contra las vitaminas sintéticas o semi-sintéticas que, por desgracia, predominan en el mercado hoy en día. 


Jugo de granada

En un estudio mostrado en "Procedimientos en la Academia Nacional de Ciencias" en 2005, investigadores de Nápoles, Italia y Los Angeles, California, encontraron que los niveles de antioxidantes en el jugo de granada son más altos que en otros jugos naturales, incluyendo los de moras, arándano y naranja y descubrieron que combatía el daño de las arterias llamado arterioesclorosis


Manzanas

Las manzanas son altas en pectina, una fibra que se une con el colesterol, según Liz Applegate, Ph. D., miembro de la facultad y directora de nutrición en deportes en la Universidad de California en Davis. Las manzanas también contienen flavonoides que reducen el riesgo de enfermedad de corazón en un 50 por ciento, según Applegate, cuando se consumen de modo regular. 


Col Fermentada 

El Kimchi, una receta de Corea, que incluye col fermentada, pimiento picante, y varios otros ingredientes, como el pescado fermentado, parece detener el proceso aterosclerótico. Además, las cepas de bacterias buenas en el kimchi se ha encontrado que son capaces de degradar las sustancias químicas tóxicas que pueden adicionalmente dañar el cuerpo.


Frutos secos

Los frutos secos también son altos en grasas monosaturadas y ácidos grasos omega-3, según Natural News. Las avellanas, las almendras, las pecanas y el maní pueden ser ingeridos como aperitivos, agregados a ensaladas o ir cortados dentro otros platos para agregar más sabor. 

Cúrcuma (curcumina)

Los polifenoles principales en la especia india cúrcuma, conocida como curcumina, ha demostrado ser un excelente cardioprotector, con más de 30 estudios que demuestran este hecho. Un estudio encontró que la curcumina evita el daño a las arterias asociados a la obstrucción. 

Aceite de oliva

Usar un aceite de oliva virgen prensado en frío para agregar sabor a las comidas o mientras cocinas puede cortar tu riesgo de enfermedades del corazón, de acuerdo con SixWise.com, un boletín que incluye información de expertos y especialistas nacionales. El aceite de oliva es una grasa monosaturada y tiene menos posibilidades de oxidarse, lo que es bueno ya que el colesterol oxidado puede formar placa en las paredes de tus arterias. 

Aguacate

El aguacate, que técnicamente es una fruta y no un vegetal, es alto en grasas monosaturadas, según Natural News. Estas grasas tampoco se oxidan en el cuerpo y no aumentarán tu riesgo de arterioesclerosis ni de construcción de placa en las arterias. 

Ajonjolí/Semillas de Sésamo

Probablemente uno de los súper alimentos más subestimados en el planeta, las semillas de sésamo, se ha demostrado ser tan eficaz como el Tylenol para el dolor de artritis, puede ser una sustancia cardioprotectora excelente, ideal para la prevención de la progresión de la aterosclerosis. Un estudio descubrió que era capaz de prevenir la formación de lesiones por aterosclerosis. 

Tomates

El tomate es rico en licopeno, que es un antioxidante que hace que haya menos posibilidades que el colesterol LDL se oxide y pegue en las paredes de las arterias, según SixWise.com. Al incluir tomates en tu ensalada o comiendo pequeños tomates como aperitivo, puedes reducir el riesgo de formación de placas en tus arterias. 

Espinaca

Este vegetal de hojas verdes es alto en vitaminas A y C, según SixWise.com. Juntas, estas vitaminas previenen la oxidación del colesterol y reducen el riesgo de arterioesclerosis.


http://saikualternativo.blogspot.com.ar/

Reflexiones sobre Nuestro Cuerpo

Los antiguos curanderos o sanadores utilizaban técnicas no agresoras para describir el estado de salud, la mente y el carácter, el cuerpo es la manifestación física del espíritu.
No tenemos que cambiar para ser felices, más bien, debemos conocer y trabajar lo bueno que tenemos cada uno.


Muchas veces tenemos una imagen equivocada de nosotros mismos, creemos que algo no está bien,  que tenemos que cambiar para ser felices.
Pero todos somos buenos y podemos ser felices. Como ya he comentado solo debemos conocer y trabajar lo bueno que hay dentro de nosotros.
Los sabios antiguos observaron que las personas a menudo tenemos bloqueos de energía en los órganos internos que concentran en el abdomen y dificultan el flujo de la energía. Las emociones negativas, como el miedo, la ira, la ansiedad, la depresión y la preocupación, son las más dañinas. El exceso de trabajo, el estrés, los accidentes, la cirugía, las drogas, las toxinas, la mala alimentación y la mala postura también nos causan problemas.
Si las emociones negativas no encuentran una salida, se inflaman en los órganos o se trasladan al abdomen, donde se procesa parte de la basura emocional, pero en forma más lenta. El centro energético del cuerpo ubicado en el ombligo se congestiona y aísla del resto del cuerpo.
Con ejercicios de meditación, los sabios aprendieron a mirar en su interior y descubrieron que era posible curar muchas de las enfermedades cando las toxinas y las fuerzas negativas que las provocan se eliminaran del cuerpo.
Cuando un enfermo busca ayuda, acude a un terapeuta, va cargada con mucha energía y emociones enfermas y quiere descargar todos sus males en la persona que le atiende,  negando su propia responsabilidad en la curación.
La mente es tonta, el cuerpo es sabio. Si podemos entrar en el fondo de nuestro cuerpo, ahí  encontraremos el alma, el cuerpo es un universo en miniatura.
La mayoría de los problemas son psicosomáticos porque el cuerpo y la mente no son dos cosas separadas. Todos los problemas podemos tratarlos a través de la mente o a través del cuerpo.
Unos creen que todos los problemas son solo físicos y en el cincuenta por ciento de los casos tienen éxito. Estos creen que tendrán más éxito con el avance de la ciencia, pero nunca tendrán más del cincuenta por ciento, porque el otro cincuenta por ciento es la mente.
Otro grupo cree que todos los problemas están en la mente, lo que es tan erróneo como lo primero.

Entendiendo nuestro cuerpo

Lo ideal sería, no tratar las enfermedades, sino a las personas.
Si ayunamos, el cuerpo lo hace, ¿pero qué le pasa a la mente? O desde el otro lado, si tenemos pensamientos sexuales, ¿qué le pasa al cuerpo? Que éste se ve afectado rápidamente.
En Japón enseñan a los niños un método sencillo para controlar la ira. Cuando sientan ira, sólo han de respirar profundo. Probadlo, no la sentiréis, la ira necesita un ritmo concreto de respiración, sin este ritmo la ira no aparece.
Elegimos mayoritariamente lo malo, lo triste, lo deprimente, lo infeliz. ¿Por qué?
La educación y como somos tratados, desde niños aprendemos que desde un enfado o tristeza conseguimos acaparar la atención y así seguimos hasta mayores, mientras que las personas felices, pasan desapercibidas, porque ellas solas se bastan, pero ésta es nuestra  elección.
La vida la podemos vivir de dos maneras, una es con esfuerzo, voluntad y la otra es negando el esfuerzo, es un estado de dejarse llevar por la vida.
Si aprendiéramos a relajarnos en lugar de luchar y a dejarnos llevar en lugar de esforzarnos, en determinados momentos, habría un cambio importante en la calidad de la conciencia. No luchemos contra el cuerpo, ni contra la naturaleza, ni contra nada, así estaremos en paz, a salvo, tranquilos y satisfechos.
El cuerpo lo utilizamos durante setenta, ochenta o más años, pero no hemos inventado nada que pueda compararse con él y nosotros ni siquiera se lo agradecemos. Si respetamos nuestra  vida, sabremos respetar la vida de los demás.
La educación, la familia, la sociedad y la escuela, nos crean tensión, es la de que no hacemos lo que “deberíamos” hacer y esto nos crea una división interna, para que una parte condene a la otra parte.
La vida pasa deprisa, es dinámica, no estática, por lo que una cosa puede ser buena en un momento y mala al siguiente.
Normalmente, la mente es consciente del dolor, nunca de la satisfacción. Cuando nos duele el cuerpo, lo sentimos, pero cuando estamos sanos no somos conscientes de ello.
Las personas no somos tan infelices como queremos aparentar. Tenemos nuestros buenos momentos de felicidad, pero esos momentos pasan y no los percibimos. Recordamos el dolor y el sufrimiento.
Tenemos que darnos cuenta desde ya y nos sorprenderemos al ver que la felicidad aumenta con el tiempo y que  el dolor y la adversidad van disminuyendo.
Llega un momento en que ese dolor es parte del juego, nos molesta cada vez menos y lo llegamos a aceptar.
JOSEP MASDEU BRUFAL
Naturópa

jueves, 11 de febrero de 2016

Nuestra Energía Vital y su importancia para la Salud

Si aprendemos a utilizar nuestra energía podemos  liberarnos de recuerdos emocionales y también de problemas físicos. Hay estudios y terapias que avalan el uso de la energía para tratar la depresión, ansiedad y otros problemas psicológicos.


Sabemos que hay  una fuerte relación entre el estrés emocional y la enfermedad y más concretamente la relación entre vivencias negativas en la niñez y enfermedades como el cáncer, enfermedades del corazón, tensión arterial alta, obesidad, diabetes, entre las más importantes. Esto no significa que las enfermedades físicas están causadas solo por problemas psicológicos, pero si sabemos que  la tensión que puede causar   un trauma emocional afecta a nuestro cuerpo físico.
Cuando podemos liberarnos de los recuerdos que más nos duelen, conseguimos bajar el  estrés y el cuerpo puede llegar a recuperarse de los síntomas que tiene. Cuando estamos en reposo y tranquilos el cerebro recibe la información de que el peligro ha pasado, con lo que este puede reprogramarse  con una idea positiva.

El flujo de la energía en el cuerpo

Son muchos los científicos, psicólogos, psiquiatras y estudiosos de la mente que han estudiado y experimentado la reacción de esta a diferentes estímulos de muy variado y a veces incluso discutido origen, al menos con la forma de trabajar actual, pero que han sentado las bases y han descubierto facetas del cerebro y la mente que aunque aún hoy son  muy desconocidas algo nos han ayudado a avanzar en este campo.
Otra rama que también ha influido en estos avances, es la experiencia de la medicina oriental que utiliza unos meridianos energéticos y unos puntos concretos de ellos a los cuales, mediante la acupuntura, inserción de agujas  especiales en estos puntos,  libera y facilita el fluido de la energía y con ello de la salud por todo el cuerpo. Los occidentales vieron que en lugar de usar las agujas,  la simple presión con los dedos sobre estos puntos también producía alivio e incluso el resultado mejoraba al de los orientales.

Esto ha propiciado la cooperación de profesionales de diferentes ramas y culturas que han descubierto y aplicado otros métodos por ellos estudiados.
Cuando nuestra energía circula libremente, sin dificultad, nos sentimos bien, pero cuando esta se bloquea o se estanca, aparecen los síntomas físicos que si no se tratan acaban enfermándonos.

Estas terapias energéticas son tan diferentes a la medicina clásica que los profesionales de la salud no saben cómo explicarlo y muchas veces son reacios a creer en ellas a pesar de los buenos resultados obtenidos.
El alivio se produce sin tener en cuenta el diagnóstico médico y esto se debe a que  el origen es diferente y está fuera del encaje médico clásico. Eso no significa que ignoremos los consejos y tratamientos médicos.
Las terapias energéticas, no funcionan igual para todos, pero quienes las experimentan si notan una mejoría significativa.

Muchos de los problemas  vienen de formas de pensar autodestructivas y negativas que son  inconscientes y por lo tanto no nos damos ni cuenta. Algunos estudios hablan de que hasta el 40 por ciento de los casos tienen este origen y algunas personas, creen, que no se ven afectadas por esta situación, y otras están sometidas a ella casi todo el tiempo, ambos casos, son una minoría. La mayoría de casos, los que pueden considerarse normales no nos dejan ningún sentimiento diferente que podemos percibir, pero es cierto que incluso las personas más positivas se ven afectadas por esto.
Los bloqueos energéticos pueden llegar a frenar cualquier proceso de curación.

Terapias Energéticas

Algunas de las terapias energéticas más conocidas, aunque hay otras, son:
  • Acupuntura y electroacupuntura
  • Auriculoterapia
  • Shiatsu
  • Digitopuntura
  • Reflexología
  • Reiki
  • Biomagnetismo
  • Biorresonancia
  • Feng Shui
  • Tai Chi Chuan
  • Tapping o EFT,

Hay personas que prefieren permanecer en un estado de  alteración o continuar enfermas, y no quieren curarse por los “beneficios encubiertos” que les representa, aunque esta actuación también acostumbra a ser inconsciente.
Un ejemplo serían casos de enfermedades con dolor crónico en los que la persona “goza” de un cierto estatus de atención por parte de quienes le rodean, o alguna compensación económica, y el hecho de tener que volver a una vida normal, perdiendo la baja por enfermedad u otros incentivos sociales, hacen que quiera mantenerse enferma.

Estos “beneficios” es lo que hace que haya personas  que siempre encuentran dificultades y se niegan a reconocer que están mejor y pueden cambiar su patrón de vida volviendo a la que tenían antes de enfermar.
Nuestro subconsciente juega con nosotros, y mientras la mente consciente nos dice, “Quiero curarme”, el subconsciente nos incita a lo contrario “No quiero curarme”. Son procesos que pueden tratarse por un profesional experto en la terapia a que nos sometamos. Cuando a través del tratamiento eliminamos esta carga emocional, los problemas pasan a ser simples recuerdos normales, y las molestias causadas  desaparecen.
Es importante preguntarnos  cuando nos pasan cosas ¿Por qué? o ¿Qué hay detrás de esto?, nos abrirá puertas para trabajar e indagar dentro de nosotros. Si os interesa es un campo interesante. 

JOSEP MASDEU BRUFAL
Naturópata