martes, 5 de enero de 2016

8 Poderosas Decisiones para Dominar el Cambio‏

Muchas cosas de las que hoy te afectan, como el entorno y los cambios de los que estás siendo partícipe, están fuera de tu control. Pero afortunadamente, no importa las circunstancias en las que te encuentres, tienes varias cosas de las que puedes adueñarte y tomar control.
Me refiero particularmente a lo que realmente determina cómo te sientes en este momento ante tus problemas y retos. Estoy hablando de tu actitud. Es decir, de cómo tú eliges responder ante las circunstancias y quién decides ser ante el cambio.
Es tu actitud la que puede aumentar o reducir tu estrés de manera profunda.
Si bien darse un masaje o hacer ejercicios —o incluso el amor— son excelentes antídotos contra el estrés, si no son acompañados por un cambio de actitud apenas llegan a tener un efecto temporal.
¿Cómo te adueñas de tu actitud? A continuación te ofrezco ocho simples pero poderosas decisiones para tomar control sobre tus respuestas ante lo que te sucede, reducir significativamente tu estrés y aumentar tu capacidad para manejar el cambio.
Primera decisión:
En vez de resistir… Yo Acepto
Acepta lo fáctico, lo que es un hecho. Hay circunstancias que, por más que te esfuerces, no puedes cambiar —al menos no tan rápido como te gustaría. En ocasiones el cambio, aunque no te guste, es un hecho.
Tu estrés aumenta cuando resistes lo que te sucede. Al resistir le das poder a aquello que estás resistiendo. Al aceptar y soltar tu resistencia recuperas tu poder y puedes sentirte mejor.
En este instante en tu vida, en tu trabajo ¿qué es importante aceptar? ¿Qué puedes dejar de resistir?
Que quede claro: no estoy sugiriendo que te resignes. Tú puedes aceptar las circunstancias actuales —simplemente por el hecho de que en este momento, son esas las circunstancias— y a la vez elegir cambiar lo que está en ti modificar.

Segunda decisión:
En vez de resignarme… Yo aprovecho
Así como es importante aceptar lo fáctico también es fundamental aceptar tus posibilidades de acción inmediata y transformación a futuro. Esto es lo que hace la diferencia entre la resignación y la ambición activa por una mejor situación.
Aprovecha lo que sí está en tus manos hacer, lo que tú sí puedes controlar, aquello en lo cuál sí tienes injerencia y te es posible llevar a cabo.
¿Qué oportunidades puedes aprovechar?
Cuando identificas tus oportunidades y actúas para aprovecharlas, te alejas de la ansiedad producida por la sensación de estar fuera de control. En vez de sentirte el efecto pasas a experimentarte como causa.
Así que ponte en movimiento y decide aprovechar lo que sí está en ti lograr.

Tercera decisión:
En vez de evadir… Yo Asumo
¿Qué de lo que te afecta tiene que ver contigo?
Cuando las cosas no son como las quisiéramos es muy fácil apuntar hacia afuera y buscar un culpable. El reto—y la esencia de la madurez—está en asumir lo que es tuyo: la forma en que tú has contribuido a lo que hoy sucede y la oportunidad que tienes para cambiar las cosas.
Si evades tu responsabilidad, niegas tu poder y tu capacidad para aprender. Cuando asumes lo que te corresponde te adueñas de tu poder al momento que tomas consciencia sobre lo que puedes aprender y mejorar.

Cuarta decisión:
En vez de sólo desear… Yo Me Comprometo
La única forma de obtener resultados diferentes es haciendo cosas distintas. Desear algo mejor es necesario, pero no es suficiente. El deseo debes acompañarlo con el compromiso de hacer lo que haga falta hacer para mejorar tus circunstancias.
¿Qué vas a cambiar para lograr sentirte mejor?
Tus hábitos cotidianos pueden reforzar tu energía y debilitar tu estrés. En este sentido, algunos cambios simples pueden hacer gran diferencia.
Por ejemplo, si eres de los que diariamente te sometes a una intensa dieta mediática, qué tal si eliges leer menos la prensa diaria y evitar el maratón de los noticieros nocturnos en televisión justo antes de acostarte. Te apuesto algo: el mundo no va a cambiar porque tú dejes de ver, escuchar y leer noticias; pero tu salud mental sí puede beneficiarse enormemente de una adecuada dieta mediática.
¿A qué simples cambios te comprometes para lograr lo que necesitas para sentirte mejor?
¿Qué hábitos constructivos y positivos puedes incorporar en tu vida?

Quinta decisión:
En vez de preocuparme… Yo Me Ocupo
El antídoto para tus preocupaciones: ocúpate; ponte en acción; muévete hacia lo que quieres y está en ti lograr.
Hay situaciones que definitivamente escapan de nuestro control. Hagamos lo que hagamos, ni siquiera podemos influir sobre ellas. Entonces, ¿qué caso tiene preocuparte por aquello que escapa de ti?
¿Algo te preocupa? ¿Está en ti hacer algo al respecto? Entonces ponte en acción; de lo contrario, acepta que eso escapa de tu esfera de influencia y decide soltarlo para hacerte cargo de las oportunidades que sí puedes aprovechar.
Quizá no puedas cambiar tus circunstancias en este momento. Pero sí puedes elegir una actitud que te permita aceptar lo que es, aprovechar lo que es posible, comprometerte a lograr lo que quieres y ponerte en acción.

Sexta decisión:
En vez de olvidarme de lo que tengo… Yo Agradezco
Cuando los niveles de estrés se incrementan y te encuentras rodeado de cambios y nuevos desafíos, es normal que pierdas perspectiva y te desconectes de lo que tienes. En medio del caos corres el peligro de dar por sentado y olvidarte de lo que realmente llena tu vida y constituye tus éxitos y fortalezas.

¿De cuántas cosas podrías estar agradecido en tu vida?
La gratitud es un excelente antídoto ante las sensaciones de desesperanza, ya que te permiten conectarte con la abundancia y magia de tu vida. El agradecer te permite enfocarte en lo que tienes —para continuar avanzando hacia tu éxito y plenitud— en vez de aquello que te hace falta.
En la gratitud los miedos se desvanecen ya que te das cuenta de que has recibido y tienes más de lo que creías. Conéctate con ella y no olvides los miles de regalos que has disfrutado en forma de experiencias, amistades, aprendizajes, momentos, oportunidades, amores. talentos, fortalezas, conocimientos.
¿Qué podrías agradecerle a la vida en este momento?

Séptima decisión:
En vez de desconfiar… Yo confío
¿Estás eligiendo creer que tus problemas son más grandes que tú o que tú eres más grande que ellos?
¿Crees que tus circunstancias negativas son permanentes o sabiamente eliges creer que todo se mueve en ciclos y que después del invierno viene la primavera?
¿Estás pensando que estás al efecto de las circunstancias o sabes que tú tienes el control para adueñarte de tu capacidad para salir adelante?
¿No te sientes seguro de quienes te acompañan o decides confiar en el carácter y la capacidad del otro?
Confiar o no confiar. La decisión es tuya.

Octava decisión:
En vez de visualizar en negativo… Yo Apuesto a Ganar
Como decía Henry Ford, “si crees que puedes o crees que no puedes, estás en lo cierto”. En ti está elegir conscientemente apostarle a tu éxito y tener fe en que todo lo que sucede es lo mejor.
El miedo se alimenta de una proyección mental catastrófica de lo que puede suceder. Esa misma energía y talento para visualizar en negativo puedes enfocar en lo que realmente deseas: el éxito.
No es simple pensamiento positivo. No es pretender ingenuamente que todo va a salir bien por el simple hecho de pensar que así va a ser.Esta es la octava decisión. Ya aceptaste la realidad. También identificaste lo que puedes aprovechar de las circunstancias. Además has asumido tu responsabilidad en el proceso. Estás comprometido a la acción y estás ocupándote de lo que es posible. Conectado con la gratitud por lo que ya tienes, decides confiar en ti, en el otro y en el proceso.
Ya lo que queda es apostar a ganar… y llevar tus decisiones a la acción.

Leo Alcalá

lunes, 4 de enero de 2016

CÓMO REESCRIBIR LA HISTORIA DE TU VIDA‏


"Somos la suma total de nuestras experiencias. Esas experiencias, ya sean positivas o negativas, nos hacen quienes somos, en todo momento de nuestras vidas. Y, al igual que un río que fluye, esas mismas experiencias, y aquellas que están por venir, continúan teniendo influencia y dando forma a la persona que somos, y en la que nos convertiremos. Ninguno de nosotros es la misma persona de ayer, ni la que seremos mañana".
-B.J. Neblett

Todos tienen una historia. Tu historia está compuesta de varios capítulos que se desarrollan en el transcurso de tu vida. Esos capítulos van de la felicidad a la tristeza, de lo traumático a lo transformativo, y todo aquello entre ambos. Tus historias son lo que te hace quien piensas que eres y lo que determina cómo te perciben los demás en este mundo.
Te cuentas tu historia de manera habitual. Todo el tiempo narras tu historia mentalmente y otras veces la cuentas a los demás. Cada conversación que tienes es, en cierta forma, un reflejo de una experiencia pasada. Tu diálogo interno está lleno de memorias de lo que ha ocurrido antes, y tú te alejas o te acercas de la recreación de otra versión de esa experiencia con casi cada pensamiento que tienes, cada palabra que dices, y cada acción que llevas a cabo.

Cómo creas tus historias

Todo lo que experimentas pasa primero por la percepción de tus sentidos —gusto, tacto, vista, oído, u olfato— y genera un tipo de sentimiento. Posteriormente, el sentimiento da lugar a un pensamiento, que después identificas como una emoción, con la que etiquetas la experiencia como buena o mala, correcta o incorrecta, feliz o triste. En cierto sentido, las emociones son pensamientos que asocias con sentimientos o sensaciones físicas. En este momento comienzas a darle un significado a tus experiencias de vida: "Mis padres me dieron en adopción, así que eso quiere decir debe haber algo malo conmigo".

Los distintos significados que le das a cada experiencia se convierten en los hilos que tejen cada capítulo de tu vida para crear el tapiz de tu historia. Cuando interpretas tus experiencias de vida como negativas o como algo que te resta poder, conformas creencias limitantes de ti mismo. Estas creencias limitantes pueden sonar de esta manera:
  • “No soy suficientemente bueno"
  • "Nunca podré hacer eso"
  • "Soy un tonto"
  • "Nunca tendré suficiente" o
  • "No merezco ser feliz”.
Como resultado de estas creencias limitantes, el miedo, el dolor, y el sufrimiento se colocan en el primer plano de tu conciencia; e intencionalmente tratas de evitar a todos o a todo aquello que te hace volver a vivir aquellas experiencias.

El circuito negativo

¿Puedes recordar la última vez que escuchaste la voz del miedo y te privaste de la capacidad de dirigirte con decisión hacia tu visión o meta? ¿Alguna vez te has quejado con un amigo o compañero de trabajo y has acabado en una espiral negativa mientras hacías mención de todo aquello que pensabas que no estaba bien con otra persona o con tu situación?
Estos comportamientos de autosabotaje son, en parte, un intento de protegerte inconscientemente de otra experiencia que refuerce la historia de por qué no puedes ser, hacer, o tener lo que quieres en la vida. Estos motivadores inconscientes son lo que llamamos emociones no resueltas, que se han reprimido de experiencias anteriores, y son los que crean decisiones limitantes inconscientes que te mantienen atrapado en la misma vieja historia, mes tras mes, año tras año.

Cómo reescribir tu historia

La buena noticia es que eres el autor de tu propia historia. Eres el único que recorre tu camino y se abre paso en él. Eres quien escribe la historia y tiene la capacidad de cambiar la narración en todo momento. ¿Pero por dónde comenzar cuando tienes toda una vida de memorias grabadas (sanskaras) y emociones reprimidas que motivan cada uno de tus pensamientos, palabras, y acciones?
Puedes comenzar por ver cómo interpretaste tus experiencias pasadas.
Existen dos tipos de interpretaciones, aquellas que te empoderan y aquellas que te quitan fuerza. Por ejemplo, sé de dos hermanas de las que su padre abusaba. Una de las hermanas acabó consumiendo drogas, abandonó la escuela, se quedó sin hogar, y fue de una relación de abuso a otra. La otra hermana fue a la universidad, y tenía una carrera exitosa, y una pareja que la valoraba. A ambas chicas les hicieron una entrevista en la televisión nacional, y cuando les preguntaron "¿Cómo fue que llegaste a dónde estás hoy?" su respuesta fue la misma: "Después de todo lo que pasé, todo lo que soporté, ¿cómo podría haber sido algo distinto?"

Piensa en tu futuro de manera positiva

La moraleja de esta historia es que siempre puedes decidir cómo interpretas los acontecimientos, circunstancias, e interacciones con los demás. Puedes elegir concentrarte en lo negativo al buscar todo aquello que está mal, lo que te conduce a mayor dolor y sufrimiento, o puedes elegir ver lo que está bien (encontrar los regalos o las oportunidades), lo que te lleva a un mayor potencial, y más dicha, felicidad y plenitud.

Reescribir tu historia requiere que observes con honestidad cuando culpaste a otras personas o circunstancias por los giros que dio tu vida. ¿Te sientes resentido por un ascenso que no obtuviste en el trabajo? ¿Sigues amargado por esa relación que no funcionó? Si crees que estás albergando resentimientos, pregúntate lo que aprendiste de esa persona o situación. Piensa en la historia de manera positiva. Piensa en qué regalos se manifestaron en tu vida como resultado de no haber satisfecho tus necesidades o conseguido lo que querías en aquella ocasión.

A medida que te acostumbres a encontrar las oportunidades en cada desafío, comenzarás a ver las nuevas experiencias con una nueva luz, y comenzarás a reescribir tu historia. A todo el mundo le han negado algo que quería en un momento o en otro, sólo para darse cuenta de en realidad lo tenían todo. De haber tenido aquello que pensabas que necesitabas en aquel momento, no tendrías los regalos que tienes hoy. 


Trista Thorp//The Chopra Center

domingo, 3 de enero de 2016

Disciplinas para Sanar la Mente y el Cuerpo

Un recuento de las mejores disciplinas físicas para sanar nuestra mente y cuerpo de manera integral, disciplinas como el Yoga, el Taichi, Qi-Gong o Chi-Kung, que han demostrado ser eficaces en la reducción del estrés, y por lo tanto mejoran nuestro sistema inmunitario. La investigación ha mostrado que el estrés psicológico puede impactar en el sistema inmunitario y la susceptibilidad a enfermedades.
Además, las terapias de cuerpo y mente han sido vinculadas a las alteraciones en las funciones cerebrales e inmunitarias en enfermedades. Por lo tanto, es lógico pensar que las prácticas de reducción de estrés tales como yoga, taichi y otras intervenciones de mente y cuerpo puedan ser beneficiosas en una enfermedad de desregulación inmunitaria.

  • El Tai Chi: Una forma de arte marcial de la antigüedad, es muy conveniente para las personas ancianas o débiles. Basado en el Taoísmo, un sistema de creencias chino, la práctica del Tai Chi envuelve movimientos suaves y respiración rítmica.
  • El Yoga: Es una técnica antigua de postura y respiración, que proviene de la India. Yoga significa “unión”. El yoga también usa movimientos lentos, además de la meditación y los ejercicios de respiración para alcanzar un estado de relajación.
  • El Chi Kung: Se practica generalmente con objetivos orientados al mantenimiento de la salud, pero también en algunos casos, especialmente en China, se puede prescribir con objetivos terapéuticos específicos.

El yoga utiliza una variedad de técnicas diseñadas con el fin de afianzar la capacidad de la mente para afectar la función y los síntomas corporales. Es un término que agrupa conceptos y prácticas muy amplias y variadas derivadas de filosofías orientales. Como terapia utiliza prácticas posturales, técnicas y ejercicios respiratorios, técnicas de meditación y relajación y orientaciones verbales, encaminados a obtener relajación, bienestar y a mejorar las funciones mentales y físicas.
Comprende una gran diversidad de técnicas habitualmente relacionadas con la medicina tradicional china y el yoga, que incluyen ejercicios respiratorios y ejercicios físicos. Se practica, generalmente, con objetivos orientados al mantenimiento de la salud, pero también se puede prescribir con objetivos terapéuticos (reducción del estrés, mejorar la circulación sanguínea o la inmunidad, tratar distintas alteraciones).
Este sistema de ejercicios persigue el equilibrio del flujo de la energía vital (Qi) a través de los meridianos de la acupuntura. Así, el Qi-Gong es un componente de la medicina china tradicional que combina el movimiento, la meditación y la regulación de la respiración para ampliar el flujo de Qi en el cuerpo, mejorar la circulación sanguínea y afianzar la función inmune.
Las reacciones que suscita la práctica del chi kung varían de forma destacable. La mayoría de médicos occidentales y algunos profesionales de la medicina china tradicional, así como el gobierno de China, ven el chi kung como un conjunto de ejercicios de respiración y movimiento, con algún posible beneficio para la salud debido a la práctica de ejercicio físico y a la educación de la respiración.
Hay diversos estudios médicos que avalan algunos beneficios atribuidos a la práctica del chi kung. Otros ven el chi kung en unos términos más metafísicos y proclaman que la respiración y los ejercicios de movimiento pueden influir las fuerzas del universo.

Nada en el mundo es más blando y suave que el agua,
pero cuando ataca la fuerza y la dureza,
nada puede superarla.
Por lo tanto, nada puede tomar su puesto.
Que lo débil vence a la fuerza
Y que lo blando vence a la dureza
es cosa bien conocida.
Sin embargo, nadie es capaz de ponerlo en práctica.

—Dao De Qing

El alto grado de concentración, indispensable en la práctica del Tai Chi, favorece las funciones del Sistema Nervioso Central. Al disciplinar, simultáneamente, la mente y el cuerpo, se produce la estimulación de la corteza cerebral, que reacciona, ocasionando excitación en algunas regiones y protección o inhibición en otras.
El alto grado de concentración, indispensable en la práctica del Tai Chi, favorece las funciones del Sistema Nervioso Central. Al disciplinar, simultáneamente, la mente y el cuerpo, se produce la estimulación de la corteza cerebral, que reacciona, ocasionando excitación en algunas regiones y protección o inhibición en otras.

Tai Chí

El principio fundamental del tai chi chuan es la suavidad: el practicante debe moverse de manera natural, relajada, suelta y fluida. Al ejercitar el tai chi chuan no hay ejercicios de fuerza, rapidez o endurecimiento. Por el contrario, se exige que los movimientos se efectúen con un mínimo de fuerza. A diferencia de muchas otras artes marciales, el tai chi chuan se ejercita de manera lenta, para poder aplicar las técnicas de la manera más correcta posible.

La respiración debe ser profunda, relajada y fluir de manera natural. A través de que se procura una respiración abdominal, la frecuencia respiratoria es notoriamente más baja que en la respiración torácica usualmente empleada. En tanto que los principiantes en la mayoría de los casos deben aprender primero a dejar fluir libremente la respiración o adaptarla a los movimientos, el ritmo respiratorio de los practicantes avanzados se ajusta de manera natural al movimiento.

Las 10 reglas fundamentales del Tai Chí

Los siguientes «diez principios fundamentales» de Yang Cheng Fu resumen la postura corporal y espiritual ideal de un practicante. En los diversos estilos existe además una variedad de principios adicionales.
  1. Erguir la cabeza de manera relajada.
  2. Mantener el pecho atrás y enderezar la espalda.
  3. Soltar la región lumbar, la cintura.
  4. Separar lo vacío y lo lleno (distribuir el peso correctamente).
  5. Dejar colgar los hombros y los codos.
  6. Aplicar el Yi y no la fuerza física.
  7. La coordinación de lo de arriba con lo de abajo.
  8. La armonía entre el interior y el exterior.
  9. El flujo ininterrumpido (que el movimiento fluya).
  10. Mantenerse quieto en el movimiento.
Los ejercicios se emplean principalmente en forma preventiva, para el mantenimiento general de la salud espiritual y física del ser humano, más que como tratamiento para determinadas enfermedades o dolencias. Sin embargo, los efectos positivos del ejercicio sobre la salud se conciben de manera esencialmente más amplia que por ejemplo los efectos de la actividad deportiva en la medicina occidental.
Una persona puede equilibrar su cuerpo, emociones, mente y espíritu a través de sus formas, automasajes y ejercicios meditativos cuyo cuerpo de conocimiento está basado en el pensamiento filosófico de la China antigua.

Qi-Gong o Chi-Kung

Qi Gong, o Chi Kung, es un arte terapéutico de origen chino, creado por los grandes sabios taoístas para fortalecer el organismo humano en todos sus niveles: físico, mental y emocional.  Se puede decir que los primeros estudios en Occidente han demostrado eficaces resultados en:
  • El sistema nervioso central y en la regulación del resto de los sistemas.
  • El funcionamiento orgánico en general.
  • El mantenimiento de articulaciones, músculos y tendones.

También es beneficioso como:
  • Antidepresivo
  • Antiestrés
  • Relaja los nervios
  • Regulariza el sueño
  • Regulariza el sistema digestivo
  • Equilibra las emociones
El Chi Kung o Qi Gong, es un conjunto de prácticas orientadas a mejorar la salud del ser humano con todo lo que ello implica, el cuerpo, la mente y la energía. Consiste en ejercicios suaves, que armonizados con la respiración y concentrándonos adecuadamente en dirigir la energía a ciertos lugares de nuestro cuerpo, van a producir un efecto beneficioso sobre la salud de la persona.
La práctica del chi kung propone tres procesos de armonización o regulación mutua (San Tiao) en el que los unos interaccionan con los otros buscando una armonía entre los tres como si se tratase de la interpretación de una canción en la que interviniesen tres instrumentos. Estos procesos son: regular el cuerpo, regular la mente (corazón) y regular la respiración para regular los Tres Tesoros (San Bao): regular la esencia (Jing), regular el aliento (Qi), y regular el espíritu (Shen).
Yoga significa unión, uncir, asociar. La unión del alma individual con el Espíritu Universal es Yoga. Esta noción es, sin embargo demasiado abstracta para ser entendida fácilmente, así que para nuestro nivel de comprensión suelo decir que Yoga es la unión del cuerpo con la mente y de la mente con el alma.

Yoga

El yoga puede proporcionarnos la preparación progresiva (el yoga es un proceso y no un producto) de la mente para pensar bien. Cuando se practica de forma sincera y regulada en el yoga, se desarrolla una mente lúcida y clara, disminuyen los sinsabores que traen consigo los momentos difíciles de nuestra vida: problemas laborales, problemas en la vida familiar, fracaso ante metas inalcanzables, etc. Con el yoga podremos hallarles solución mucho más fácilmente.
El yoga no son ejercicios aptos solo para contorsionistas, ni tampoco es estar sentado con los ojos cerrados durante largos periodos de tiempo. El yoga es una combinación de ejercicio físico, técnicas de respiración, meditación y relajación, que ayudan a alcanzar el equilibrio físico, mental y espiritual del practicante.

Beneficios terapéuticos del Yoga

Numerosos médicos de todo el mundo vienen interesándose cada vez más por el yoga como terapia, haciendo que esta ciencia venga tomando más fuerza en la medicina. Son muchos los médicos que lo practican o aconsejan a sus pacientes.

Principales beneficios de las asanas (posturas)
  • Los músculos, tendones y ligamentos son ejercitados adecuadamente, recuperando su flexibilidad natural, la fortaleza y el tono ideal. Las articulaciones también se fortalecen y recuperan toda su movilidad.
  • La columna vertebral adquiere elasticidad y en cierta medida se corrigen sus deformaciones.
  • Todos los sistemas y aparatos del cuerpo (circulatorio, nervioso, digestivo, endocrino y excretor) son tonificados y armonizados, recuperando su funcionamiento óptimo.
  • El equilibrio energético que inducen las asanas del yoga, genera un estado emocional positivo y vital.
  • Contribuye al despertar de la Conciencia superior y al desarrollo de una actitud mental positiva, constructiva y optimista.

Beneficios generales del Pranayama (ejercicios respiratorios)
  • La práctica de los ejercicios respiratorios influye positivamente en todas las estructuras del ser humano: el cuerpo físico, y los niveles emocional y mental.
  • Mejora la captación de oxígeno y la eliminación del dióxido de carbono.
  • Purifica las vías respiratorias y los pulmones incrementan su circulación sanguínea.
  • Asegura la apropiada circulación de los fluidos corporales en los riñones, estómago, intestinos, hígado, etc. Estimula el proceso digestivo.
  • Tonifica el corazón, el sistema nervioso, la médula espinal, y el cerebro.
  • Estimula el rendimiento intelectual. Mejora la memoria y proporciona claridad mental. Otorga calma y serenidad.
Es una  técnica corporal que permite entrenarnos en la conciencia corporal y permitir así acercarnos a aquello que es real por dentro, más que a negarlo, reprimirlo o ignorarlo. Permite a la persona conectarse con su propio cuerpo a través del movimiento corporal, estamos muy acostumbrados a estar en la mente, como si fuéramos “mentes flotantes sin cuerpo”. Los pensamientos seguirán apareciendo, pero la atención del usuario irá dirigida a esa parte del cuerpo que está en movimiento. Vivir en nuestro cuerpo supone vivir aquí y ahora.

Estas tres disciplinas pueden beneficiar ampliamente nuestra salud, tanto física como mental y hasta espiritual, recuerde consultar un especialista en alguna de estas técnicas, para tener los mayores beneficios de estas disciplinas para sanar.